Circula la Fecha

Por Iva May, 17 de julio

Traducido por Rocío López

#movimientodealfabetizacionbiblicacbt

Las cosas no siempre serán como son. El norte de Israel se ha ido al cautiverio y la situación en Judá se ve sombría ¡porque es sombría! Isaías busca un día prometido en el futuro cuando las cosas para Israel cambien:

  • “Acontecerá en aquel día, que Jehová castigará al ejército de los cielos en lo alto, y a los reyes de la tierra sobre la tierra” (Is. 24:21)
  • Israel reconocerá y confiará en Dios como su SEÑOR (Is. 25:9)
  • Judá cantará una canción de celebración de la salvación de Dios (Is. 26:1)
  • Leviatán, la serpiente deslizante (Satanás) será asesinada en el mar (Is. 27:1)
  • Israel se convertirá en la vid fructífera que Dios pretendía (Is. 27:2-3)
  • Israel poseerá toda la tierra (Is. 27:6)
  • Los que buscan la destrucción de Israel serán destruidos (Is. 27:12)
  • Israel volverá a adorar al Señor en Jerusalén (Is. 27:13)

Israel ha sufrido a manos de naciones dominantes impulsadas por influencias demoníacas a lo largo de su historia. Sin embargo, un día ella cantará la canción de Sión cuando entre plenamente en las promesas de Dios. Así como Israel espera ese día, muchos esperan el día en que “Pero corra el juicio como las aguas, y la justicia como impetuoso arroyo” (Amós 5:24). Ese día puede estar lejos, pero sin duda llegará. Las personas pueden circular fechas en su calendario con la esperanza de recibir justicia pero solo se llevan una desilusión, pero Dios ya ha circulado fechas en su calendario para la justicia.

La justicia a veces parece estar muy lejos. Los malhechores parecen “escapar” con sus actos malvados mientras que sus víctimas sufren todavía.

¿Qué hacen los creyentes mientras esperan la llegada de “ese” día? Se apropian, por fe, de las mismas promesas de Dios y se regocijan, “mirándolo de lejos”, y “creyéndolo” y “confesando” (Hebreos 11:13). Las promesas de Dios con respecto a la justicia aseguran su realidad. ¡Ver no es creer! ¡De eso se trata la fe! La fe vive para otro día.

Preguntas de la lectura bíblica cronológica de hoy (Is. 24; 25; 26: 20-27: 13; 29):

¿Cómo han contaminado la tierra los habitantes de la tierra (Is. 24: 4-6), y cuáles son las consecuencias de su fracaso?

¿Cómo fortalece Isaías su esperanza en el Señor en medio del desastre pendiente en el capítulo 25?

¿Cuál es el mensaje de la canción del capítulo 26? ¿Qué revela esta canción sobre el carácter de Dios? ¿Qué analogía usa Isaías en esta canción para retratar la relación de Israel con Dios?

¿Qué revela Isaías 26: 20-29: 24 acerca de quién es Dios para aquellos que rechazaron Sus objeciones?

Cuando Dios Quita sus Defensas

Por Iva May, 16 de julio

Traducido por Rocío López

#movimientodealfabetizacionbiblicacbt

Isaías 22 registra la invasión de Judá por Senaquerib; aunque Jerusalén no es tomada, el profeta se lamenta por la destrucción del pueblo de Dios (4). Mientras los habitantes de la ciudad observan desde los tejados (1), son testigos de la captura de los gobernantes de Judá junto con las personas que habían huido (3). Isaías ve al enemigo que lo rodea (7), pero atribuye su victoria al SEÑOR de los Ejércitos (5). La frase concisa del profeta al principio del versículo 8 cuenta la historia completa: “Y desnudó la cubierta de Judá”. ¿Por qué el Señor haría algo así a su pueblo?

Dios quita las defensas de su pueblo debido a su fe fuera de lugar; Judá confía en sus armas (8), en sus disposiciones (9), en sus planes de defensa y protección (10-11a), pero no confía en el SEÑOR que es su Creador y verdadero Defensor (11b). Dios quiere ser la defensa de su pueblo, pero la riqueza, el armamento, los muros y el agua ciegan a Judá ante Dios y les dan una falsa confianza en sus propias capacidades. Entonces Dios quita su defensa.

Dios elimina la defensa de su pueblo debido a su fracaso moral: Judá no solo confía en sus defensas humanas; sino que también rechaza el llamado del SEÑOR al arrepentimiento al estar a favor de la fiesta.” Por tanto, el Señor, Jehová de los ejércitos, llamó en este día a llanto y a endechas, a raparse el cabello y a vestir cilicio” (12); la nación responde perversamente con una mentalidad basada en la fiesta: “Comamos y bebamos, porque mañana moriremos.” (13). Tal falla moral invita al juicio de Dios que no será perdonado (14).

Isaías presenta varias verdades eternas para el pueblo de Dios:

  • La calamidad viene a llamar al pueblo de Dios al arrepentimiento ante Él; El SEÑOR usa el triunfo de sus enemigos como un llamamiento para que su pueblo regrese a Él.
  • Cuando el pueblo de Dios confía en todo lo que sus armas, riquezas, obras y muros pueden hacer en lugar de confiar en Él, Dios les permite descubrir las consecuencias de esa confianza fuera de lugar.
  • El pueblo de Dios que rechaza el arrepentimiento por juerga y fiesta invita el juicio severo de Dios; están viviendo como incrédulos y negadores de la resurrección (ver 1 Co. 15:32).
  • Las consecuencias del lugar equivocado y el fracaso moral pueden afectar tanto a la generación presente como a las que están por venir: “que este pecado no os será perdonado hasta que muráis” (Is. 22:14).

Preguntas de la lectura bíblica cronológica de hoy (Is. 18-23):

Isaías proclama juicio contra los vecinos de Israel. ¿Qué revelan estos juicios acerca de Dios?

¿Qué razones da el SEÑOR para quitar su protección de Jerusalén en Is. 22: 1-14? ¿Qué revela esto acerca de Dios?

Esperanza y Ayuda para los Oprimidos

Por Iva May, 15 de julio

Traducido por Rocío López

#movimientodealfabetizacionbiblicacbt

Uno de los frutos destructivos de la Caída es el desarrollo de una cultura de explotación.

Caín y sus descendientes, quienes vivían fuera de la presencia de Dios, se convirtieron en asesinos, personas violentas, y opresores de mujeres a través de la poligamia. Más tarde, cuando los descendientes de Set se casaron con los descendientes de Caín, el mundo entero sucumbió a la violencia y la explotación, a excepción de Noé y su familia, quienes fueron rescatados de una inundación global. Durante la Era de los Patriarcas, Abraham rescató a Lot y a los ciudadanos de Sodoma de un ejército superior que usó su poder para capturar y explotar ciudades más pequeñas.

Mientras que la narrativa humana revela el hilo oscuro de la explotación, la historia de la Biblia también demuestra la bondad y la fidelidad de Dios a través de su defensa de los que son explotados. Mientras el escritor del Salmo 146 reflexiona sobre la bondad de Dios, usa la historia de Jacob para describir la defensa de Dios:

“Bienaventurado aquel cuyo ayudador es el Dios de Jacob,
Cuya esperanza está en Jehová su Dios,

El cual hizo los cielos y la tierra,
El mar, y todo lo que en ellos hay;
Que guarda verdad para siempre,

Que hace justicia a los agraviados,
Que da pan a los hambrientos.
Jehová liberta a los cautivos;

Jehová abre los ojos a los ciegos;
Jehová levanta a los caídos;
Jehová ama a los justos.

Jehová guarda a los extranjeros;
Al huérfano y a la viuda sostiene,
Y el camino de los impíos trastorna.

Salmo 146: 5-9

Jacob y su madre Rebeca se aprovechan de la ceguera de Isaac para engañarlo y obtener el derecho de nacimiento. Más tarde, Labán voltea las mesas sobre Jacob, enseñándole una lección sobre la explotación cuando desea a Raquel como esposa, pero es esclavizado por engaño a Labán. Aunque Dios usa esa explotación para cumplir sus propósitos de colocar los bloques de construcción de la nación de Israel, reprende a Labán por su engaño.

Los egipcios esclavizan a Israel para construir su propia nación, pero son desmantelados por el Dios de Israel para lograr la liberación de Israel.

La Escritura revela una serie de verdades sobre la explotación:

  • La explotación del hambriento ocurre cuando aquellos que tienen recursos se niegan a compartir con aquellos que están en desventaja (¡no perezosos!).
  • La explotación de los vulnerables ocurre cuando aquellos que tienen poder usan ese poder para el mal en lugar de la bendición.
  • Toda explotación es el resultado de vivir fuera de la presencia de Dios y de elegir actuar por egoísmo.
  • Dios a veces usa la explotación de otros en la vida de su pueblo para fortalecerlos y prepararlos para lo que está por venir.
  • Un día toda la explotación será juzgada por Dios. Él reivindicara a los oprimidos y traerá juicio santo a aquellos que han explotado a otros.

Preguntas de la lectura bíblica cronológica de hoy (Sal. 136; 146-150):

¿Cómo el agradecimiento y la alabanza a Dios, nos modifican la perspectiva?

¿Qué contraste hace el escritor entre confiar en el hombre y confiar en Dios en el Salmo 146?

De acuerdo con el Salmo 149, ¿la alabanza para qué prepara al pueblo de Dios?

La Felicidad es Condicional

Por Iva May, 14 de julio

Traducido por Rocío López

#movimientodealfabetizacionbiblicacbt

Dios desea que la bendición o la felicidad de su pueblo se vea a través de su creación, en su promesa a Abraham y a la nación de Israel:

Creación: El jardín del Edén anuncia el deseo de Dios de bendecir a su pueblo: “Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado.  Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal.” (Gen 2: 8-9, énfasis agregado).

Dios da una prohibición poco después de la creación del jardín, estableciendo su deseo de que el hombre confíe y lo obedezca, “Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer;  mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.” (2:16-17). Tristemente, engañados y seducidos por la serpiente, la pareja come del árbol prohibido y muere espiritualmente. La promesa de redención de Dios (3:15) y la imagen de la redención (3:21) demuestran el deseo inquebrantable de Dios de bendecir a su pueblo.

Abraham: Dios tiene la intención de bendecir a todas las familias de la tierra a través de Abraham: “Bendeciré a los que te bendigan, y maldeciré al que te maldiga; y en ti serán benditas todas las familias de la tierra” (Gn. 12: 3).

Israel: Cuando Moisés prepara a Israel para entrar en la tierra prometida, él predice una bendición para aquellos que obedecen a Dios y se adhieren a su palabra: “Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios. Bendito serás tú en la ciudad, y bendito tú en el campo… Bendito el fruto de tu vientre… Jehová te enviará su bendición sobre tus graneros, y sobre todo aquello en que pusieres tu mano… ” (Deut. 28: 2, 3, 4, 8).

A Israel le va bien bajo el liderazgo de Josué, pero después de su muerte, Israel peca contra Dios y experimenta sus maldiciones en lugar de sus bendiciones. Asiria ataca a las diez tribus de Israel y las lleva cautivas. El cautiverio de Judá pronto seguirá.

El Salmo 128 captura la bendición de aquellos que “Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová, que anda en sus caminos. Cuando comieres el trabajo de tus manos, Bienaventurado serás, y te irá bien” (128: 1-2).

La felicidad no se encuentra en la abundancia de posesiones o en relaciones satisfactorias, sino en temer al SEÑOR y caminar en sus caminos. Las bendiciones se desbordan de la obediencia.

Preguntas de la lectura bíblica cronológica de hoy (Sal. 128-130; 132; 134; 135):

Algunos de los Salmos de Ascensión se refieren a aquellos que están afligidos. ¿Cómo encuentran alivio los afligidos?

Haz una lista de los atributos de Dios que se encuentran en estos salmos. ¿Cómo la celebración de estos atributos desarrolla la fe en uno y cambia tu perspectiva?

La Escuela de los Golpes Duros

Por Iva May, 13 de julio

Traducido por Rocío López

#movimientodealfabetizacionbiblicacbt

“Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra” (Sal. 121:1-2).

Las canciones de los ascensos probablemente fueron escritas durante la Era del Retorno. El mensaje de estos salmos captura los revividos corazones de los exiliados cuando regresan de Babilonia y reconstruyen el templo en Jerusalén. Su exilio de setenta años les ha enseñado varias lecciones de vida sobre confiar en Dios:

Confiar en la ayuda de otras naciones en lugar del Señor es inútil. El rey David entendió esta verdad, pero los reyes que se levantaron después de él confiaron en alianzas hechas con los egipcios y otras naciones. El exilio de Judá los ha curado de confiar en la fuerza de otras naciones. Finalmente, aprendieron, como resultado del cautiverio babilónico, que su ayuda proviene del Señor (121: 2), esa ayuda viene verticalmente, en lugar de horizontalmente.

La adoración de los ídolos es inútil. El rey David adoró al Dios de Israel, al igual que su hijo Salomón al comienzo de su reinado. Lamentablemente, en sus últimos años, Salomón adoraba a los ídolos de sus esposas, al igual que muchos de los reyes de Israel. El cautiverio babilónico le ha enseñado a Judá una dura lección. Han aprendido a levantar sus ojos al SEÑOR, cuyo trono está en el cielo. Israel también aprendió que adorar al Dios vivo en la casa del SEÑOR distingue a Jerusalén de todas las demás ciudades. Entienden que el SEÑOR es más grande que todos los dioses.

Dios es bueno y fiel, incluso en tiempos de juicio. El rey David conocía esta verdad, e Israel aprendió esta verdad cuando experimentaron el cuidado vigilante de Dios durante su exilio cuando proporcionó líderes (Daniel, Esdras, Mardoqueo y otros) y levantó reyes y autoridades que simpatizaban con su causa. Israel reconoció el amor inquebrantable de Dios y la plena redención.

Cada generación tiene la opción de obedecer al Señor y experimentar el derramamiento de Sus bendiciones, o desobedecerlo y experimentar las maldiciones de la desobediencia. El rey David obedeció al Señor y experimentó el derramamiento de la bendición de Dios. Judá, sin embargo, experimentó las consecuencias de la desobediencia cuando fueron llevados al cautiverio por los babilonios.

David era un estudiante apto y aprendió a confiar en Dios cuando era joven. Tristemente, la mayoría de los reyes que descendieron de él aprendieron a confiar en el Señor en la escuela de los golpes duros.

Todo hombre lucha con el orgullo y la autosuficiencia, mientras que Dios espera trabajar en favor de aquellos que confían en él.

Preguntas de la lectura bíblica cronológica de hoy (Sal. 120; 121; 123; 125; 126):

Los 10 Salmos de Ascensión probablemente fueron escritos para ser cantados durante los viajes anuales de Israel para adorar en el templo en Jerusalén.

¿Qué actitud hacia Dios reflejan estos salmos?

¿Qué carácter de Dios resaltan estos salmos?

¿Qué revelan estos salmos sobre el papel de Jerusalén en la adoración?

Alfabetización Bíblica y la Vitalidad Espiritual

Por Iva May, 12 de julio

Traducido por Rocío López

#movimientodealfabetizacionbiblicacbt

La mayoría de los niños y muchos adultos tienen miedo de la oscuridad. Existe una oscuridad mayor que la oscuridad que existe entre el atardecer y el amanecer. La vida es oscura. Sólo la Biblia nos dirige a través de esta oscuridad: “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.” (Sal. 119: 105).

Durante la Era de la Creación, el hombre perdió el rumbo cuando ignoró la prohibición de Dios y pecó contra Dios. Como un foco de luz alta, Dios penetró en la oscuridad causada por el pecado y prometió la redención: “Pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya. Esta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañal” (Gn. 3:15).

Génesis 4:1-24 describe las consecuencias de la incredulidad y la rebelión de Caín, describiendo con detalle a sus descendientes y la cultura de vida que se vive fuera de la presencia de Dios. El capítulo cinco describe a los descendientes de Set, que comienzan bien al invocar el Nombre del SEÑOR. Sin embargo, con el tiempo, los descendientes de Set se casan con los descendientes de Caín, cuyos corazones y mentes, cegados por el pecado, llenan el mundo de oscuridad. Dios juzga al mundo y destruye todo lo que respira fuera del arca de Noé.

Casi inmediatamente, la luz comienza a oscurecerse cuando Cam, uno de los hijos de Noé, peca gravemente contra Noé y contra el SEÑOR. La luz continúa atenuándose hasta la Era de los Patriarcas, cuando Dios le habla a Abram, hijo de Taré, un idólatra (Jos. 24: 2) y le ilumina su camino con promesas respecto al futuro. La Palabra de Dios se da durante la Era del Éxodo para iluminar el camino de la joven nación.

Después de la Era de la Conquista, una profunda oscuridad de idolatría e inmoralidad sexual cae sobre Israel durante la Era de los Jueces. Como un viento suave que sopla sobre brasas a fuego lento, la historia de Ruth evita que la luz se apague por completo. Durante la Era del Reino, David empuja los bordes de la oscuridad al exaltar la justicia de Dios. El templo de Salomón es un faro de luz. Lamentablemente, después de caer en la idolatría, muere, y empieza la Era del Reino Dividido cuando el reino se divide en dos naciones, Judá e Israel. Finalmente, no se puede encontrar en Israel un carbón ardiente de alfabetización bíblica, y los asirios los llevan a la Era del Cautiverio. Un poco más de cien años después, los babilonios completaron el juicio prometido de Dios al deportar a Judá a Babilonia. No es de extrañar que Dios levante a Esdras para enseñar a los que regresan a la tierra desde su exilio durante la Era del Retorno. Las luces se encendieron y Judá aprendió una dura lección sobre la alfabetización bíblica. Verdaderamente, descubren que la Palabra es una lámpara para sus pies y una luz para sus caminos.

CS Lewis hizo una famosa declaración: “Creo en el cristianismo como creo que el sol ha salido, no solo porque lo veo, sino porque con él veo todo lo demás”. Las Escrituras son el lente a través del cual conocemos a Dios, nuestros orígenes, nuestra caída, y su redención para la humanidad a través de su Hijo Jesucristo. La Escritura ilumina nuestro camino en un mundo oscuro de ocupantes que piensan que ven con claridad, pero que son claramente ciegos.

Pregunta de la lectura bíblica cronológica de hoy (Sal. 119):

Enumere el beneficio de ser una persona centrada en la Palabra de cada estrofa del Salmo 119.

Haz una lista de las analogías utilizadas por el salmista para describir el valor que le da a la palabra de Dios.

Pídale al SEÑOR que le conceda un gran apetito por la Palabra que es igual a la del escritor de este salmo.

Ídolos en la Tierra, Dios en el Cielo

Por Iva May, 11 de julio

Traducido por Rocío López

#movimientodealfabetizacionbiblicacbt

Los ídolos son hechos a mano, mientras que el hombre es hecho por Dios.

Dios no puede ser visto a simple vista, aunque metafóricamente tiene una boca que habla, oídos que oyen, manos que se estiran y pies que descansan sobre el taburete de la tierra. Él no está atado por el tiempo y las limitaciones. Los ídolos, sin embargo, están hechos por manos humanas. El salmista describe los ídolos hechos por manos humanas y adorados por el corazón humano:

“Los ídolos de ellos son plata y oro,
Obra de manos de hombres.

Tienen boca, mas no hablan;
Tienen ojos, mas no ven;

Orejas tienen, mas no oyen;
Tienen narices, mas no huelen;

Manos tienen, mas no palpan;
Tienen pies, mas no andan;
No hablan con su garganta.”

(Salmo 115: 4-7).

Desde el comienzo de la narrativa bíblica, Dios es relacional. Él le habla a Adán y lo instruye en el jardín. Él ve a Adán y a Eva escondidos. Él los escucha excusar su desobediencia cuando los confronta. Él promete la redención de Adán. Él mata a un animal para cubrir la desnudez de la pareja. Él camina con Enoc, luego lo traslada al cielo. Él ve que la maldad del hombre es grande y le habla a Noé acerca de sus planes. Él huele el aroma del sacrificio de Noé y se aplaca su ira. Él les habla a Abraham, Isaac, Jacob y José. El Dios de Israel es relacional.

Los que viven fuera de la presencia de Dios crean un dios o dioses que se asemejan a sí mismos, “Semejantes a ellos son los que los hacen, y cualquiera que confía en ellos” (115: 8). Imágenes con una boca que no puede hablar; ojos que no pueden ver; oídos que no pueden oír; narices que no pueden oler; manos que no pueden sentir; Y pies que no pueden caminar. Imágenes que representan su propia realidad espiritual: ciegos, sordos, mudos e impotentes. En lugar de volverse hacia el verdadero Dios que ellos pueden conocer, crean ídolos mudos, un reflejo de su propia incapacidad de comunicarse con el Dios Altísimo.

Por lo tanto, el salmista exhorta a Israel a confiar en el Señor (115: 9, 11). Debido a que Él es el Hacedor del cielo y de la tierra, ayudará a su pueblo, los protegerá (115: 10, 11). Un ídolo formado de arcilla o madera no puede ayudar o proteger al hombre. El hombre necesita a Dios.

El Dios de la Biblia es incomprensible; ningún ser humano podría hacerle justicia a Él, y ningún ídolo podría capturar su majestuosidad, sabiduría y gracia. Solo cuando Él se revela a sí mismo a través de Su Palabra y Su Hijo podemos conocer al Dios vivo.

Preguntas de la lectura bíblica cronológica de hoy (Sal. 115-118):

¿Cuáles contrastes hace el salmista en el Salmo 115 entre Dios y los ídolos?

¿Qué actitud del hombre precipita la graciosa respuesta del SEÑOR en el Salmo 116?

El Salmo 118 comienza proclamando la bondad y la misericordia de Dios. ¿De qué manera el Señor revela ambos?

La Esperanza de los Desesperanzados

Por Iva May, 10 de julio

Traducido por Rocío López

#movimientodealfabetizacionbiblicacbt

“Considera el gran amor del Señor”, concluye el discurso del salmista sobre la esperanza para los que no tienen esperanza en el Salmo 107. Describe cuatro categorías de personas que se benefician del amor de Dios:

Vagabundos en los terrenos baldíos del desierto (107: 4-9)

Las personas que viven en las tierras baldías del desierto sufren de hambre y desesperación de la vida. Su estado desesperado cambia cuando claman al SEÑOR: “Entonces clamaron a Jehová en su angustia, y los libró de sus aflicciones. Los dirigió por camino derecho, para que viniesen a ciudad habitable.” (6-7). Las tierras baldías del desierto pueden ser drogas, alcohol y el pecado sexual que les quita la vida a quienes los usan para llenar los lugares vacíos de sus almas. “Porque sacia al alma menesterosa, y llena de bien al alma hambrienta” (9).

Aquellos que encuentran su sustento en Cristo “Alaben la misericordia de Jehová,
Y sus maravillas para con los hijos de los hombres” (8).

Trabajadores obligados a trabajo amargo (107: 10-16)

La rebelión contra la Palabra de Dios y el rechazo de su consejo condenan a los hombres a un trabajo amargo, en lugar de un servicio alegre. Su amor, sin embargo, rompe las cadenas que los atan cuando claman al SEÑOR. El escritor de sabiduría advierte: “Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte.” (Prov. 14:12). Solo el SEÑOR “quebrantó las puertas de bronce, y desmenuzó los cerrojos de hierro” (Sal. 107: 16). La religión, el ateísmo y el materialismo son trabajos amargos, que nunca traen la alegría y la libertad que prometen. Más bien, esclavizan el corazón a “la oscuridad y la oscuridad más profunda”. Jesús vino para dar vida abundante a cualquiera que se atreva a venir a Él (Jn. 10:10).

Que aquellos que se han sometido a su Palabra y consejo “Alaben la misericordia de Jehová,
Y sus maravillas para con los hijos de los hombres” (15).

Tontos retenidos por las cadenas de las consecuencias (107: 17-22)

Las consecuencias del pensamiento y las acciones insensatas no tardan en llegar a llamar a la puerta de los insensatos y establecerse en sus vidas. Las consecuencias de una conducta tonta afectan a un hombre física, mental y espiritualmente: “Su alma abominó todo alimento,
Y llegaron hasta las puertas de la muerte.” (18). Cuando los que se ahogan en las consecuencias de su insensatez claman al SEÑOR, Él envía Su Palabra para curar su angustia y rescatarlos. Su Palabra es el martillo que rompe, el fuego que arde, y más afilada que una espada de doble filo. Él revela su sabiduría, iluminando a los necios y atrayéndolos al arrepentimiento.

Que los necios “Alaben la misericordia de Jehová, y sus maravillas para con los hijos de los hombres” (21).

Los que están al borde de un punto de quiebre (107: 23-32)

A veces, los que siguen al SEÑOR pasan por tormentas que sacuden su fe, que derriten su valor. Claman al SEÑOR, y los saca de angustia. Solo el SEÑOR tiene la capacidad de traer paz y calma durante las tormentas de la vida. Los que están al final de su ingenio deben “Alaben la misericordia de Jehová, y sus maravillas para con los hijos de los hombres” (31). Para ellos, el salmista agrega una posdata: “Exáltenlo en la congregación del pueblo, y en la reunión de ancianos lo alaben” (32). En otras palabras, “¡Cuéntales a todos sobre su amor inquebrantable y sus obras maravillosas!”

Aunque todos los grupos difieren en sus circunstancias, todos experimentan liberación cuando claman a Dios. El SEÑOR los encuentra donde están y los libra.

Este Salmo ofrece una serie de verdades alentadoras para aquellos que están en “el fin de su ingenio”:

  • Ninguna persona está tan lejos que Dios no puede rescatarlo.
  • Dios librará a cualquiera que se humille y clame a Él.
  • Dios usa las consecuencias para llevar a los rebeldes y desobedientes hasta el final de sí mismos.
  • Los que aman y siguen a Cristo no están exentos de las tormentas de la vida. A menudo es en esas tormentas que experimentan su amor de una manera mayor.

Pregunta de la lectura bíblica cronológica de hoy (Sal. 107; 111-114):

¿Por qué es importante comenzar la adoración con el reconocimiento de la bondad de Dios? ¿Cómo revela el salmista la bondad de Dios en estos salmos?

La Prueba de las Circunstancias

Por Iva May, 9 de julio

Traducido por Rocío López

#movimientodealfabetizacionbiblicacbt

El salmista comienza el Salmo 105 con: “Dad a conocer sus obras en los pueblos.”Luego presenta a Abraham como el único a través de quien Dios ha elegido manifestar sus acciones: “Oh vosotros, descendencia de Abraham su siervo, hijos de Jacob, sus escogidos.” (105:6). Es a Abraham y sus descendientes que Dios hace un juramento: “Diciendo: A ti te daré la tierra de Canaán” (105:11).

El salmista procede a rastrear las buenas obras que Dios ha hecho por Abraham y sus “pocos” descendientes: “No consintió que nadie los agraviase, y por causa de ellos castigó a los reyes. No toquéis, dijo, a mis ungidos, no hagáis mal a mis profetas.” (105:14-15). Luego envía una hambruna a la tierra que parece poner en peligro su promesa a Abraham y sus descendientes: “Trajo hambre sobre la tierra… Envió un varón delante de ellos; a José, que fue vendido por siervo Afligieron sus pies con grillos; en cárcel fue puesta su persona. Hasta la hora que se cumplió su palabra, el dicho de Jehová le probó.” (105: 16-19).

Dios le habla a Abraham sobre una tierra y un pueblo. El vientre estéril de Sara y la vejez le ofrecen a Dios la oportunidad de hacer por la pareja lo que no pueden hacer por sí mismos. Vacilan después de diez años de espera al incluir a Agar y su matriz sustituta. Después de veinticinco años de espera, finalmente tienen a Isaac, después de todo, la esperanza no se ha perdido.

Dios le habla a José a través de dos sueños. Inmediatamente, las circunstancias cambian. Para evitar que las promesas de José se cumplan, sus hermanos lo venden a comerciantes, que lo llevan a Egipto, donde lo venden como esclavo, lo acusan falsamente y lo encarcelan. Sus circunstancias niegan las promesas de Dios. Más de veinte años pasan antes de que José comience a ver sus sueños cumplidos.

Esta escena revela una serie de verdades sobre la bondad de Dios:

  • Las pruebas a menudo se aferran a los detalles de las promesas de Dios. En lugar de impedir el cumplimiento de las promesas de Dios, las circunstancias difíciles o prolongadas promueven sus propósitos redentores. Cuídese de llamar a las dificultades y desafíos que enfrenta como “mal” cuando Dios se las propone para bien.
  • Las circunstancias frecuentemente contradicen las promesas de Dios. Las cosas rara vez son como parecen. Por lo tanto, siempre es demasiado pronto para evaluar la actividad de Dios.

El salmista narra la inmigración de Israel a Egipto y su eventual esclavitud, las buenas obras de Dios en nombre de Israel mientras desmantela la economía egipcia y su salida de Egipto. El salmista concluye: “Porque se acordó de su santa palabra dada a Abraham su siervo… Les dio las tierras de las naciones, y las labores de los pueblos heredaron; Para que guardasen sus estatutos, y cumpliesen sus leyes.” (105:42, 44-45).

Dios cumple cada promesa que hace. Su manera de hacerlo siempre requiere la fe del hombre en su bondad.

Pregunta de la lectura bíblica cronológica de hoy (Sal. 105-106):

¿Qué papel juega la revisión de la historia en la adoración y cómo esta revisión construye la fe de una persona en Dios?

Una Oración por los Abrumados

Por Iva May, 8 de julio

Traducido por Rocío López

#movimientodealfabetizacionbiblicacbt

“Se escribirá esto para la generación venidera; y el pueblo que está por nacer alabará a JAH” (Sal. 102:18).

La culpa, la ansiedad y el dolor caracterizaron a Israel después de su cautiverio por parte de los babilonios (este salmo probablemente se escribió durante los días siguientes al cautiverio para avivar la fe de los que se desesperaban).

El Salmo 102 enseña varias verdades útiles que ministran a aquellos que están abrumados por las consecuencias de sus circunstancias:

El rostro de Dios parece oculto a veces y las oraciones parecen sin respuesta: “No escondas de mí tu rostro en el día de mi angustia; inclina a mí tu oído; apresúrate a responderme el día que te invocare… A causa de tu enojo y de tu ira; pues me alzaste, y me has arrojado” (102:2, 10). Sin embargo, Él no cambia, “Pero tú eres el mismo, y tus años no se acabarán” (102:27).

La pérdida de la conciencia de la presencia de Dios puede causar ansiedad que afecta la salud física: “Porque mis días se han consumido como humo, y mis huesos cual tizón están quemados. Mi corazón está herido, y seco como la hierba, por lo cual me olvido de comer mi pan. Por la voz de mi gemido mis huesos se han pegado a mi carne” (102:3-5).

Las relaciones interpersonales están corrompidas, “Cada día me afrentan mis enemigos;
Los que contra mí se enfurecen, se han conjurado contra mí” (102: 8).

El tiempo pasa lentamente, “Mis días son como sombra que se va, y me he secado como la hierba. . . . El debilitó mi fuerza en el camino; acortó mis días” (102: 11, 23).

Las llamas de la esperanza deben ser avivadas: “Mas tú, Jehová, permanecerás para siempre,
Y tu memoria de generación en generación. Te levantarás y tendrás misericordia de Sion,
Porque es tiempo de tener misericordia de ella, porque el plazo ha llegado.” (102: 12-13).

Dios usa la tristeza de su pueblo de manera redentora: “Entonces las naciones temerán el nombre de Jehová, y todos los reyes de la tierra tu gloria… Se escribirá esto para la generación venidera; y el pueblo que está por nacer alabará a JAH” (102: 15, 18).

El sufrimiento despierta un entendimiento de la brevedad de la vida, “Dije: Dios mío, no me cortes en la mitad de mis días; por generación de generaciones son tus años” (102: 24).

Solo el cielo revelará el número de aquellos en los últimos tres milenios que han sido consolados por este salmo. ¿Abrumado por la culpa, la preocupación y la ansiedad? ¡Entonces este salmo es para ti!

Preguntas de la lectura bíblica cronológica de hoy (Sal. 98-100; 102; 104):

¿Cómo afecta la adoración a nuestro gran Dios Soberano nuestra actitud y perspectiva?

¿De qué manera adora el salmista a Dios en estos salmos? ¿Qué revela esto sobre la adoración?

¿Qué reconoce el salmista acerca de Dios que lo eleva en adoración?