El corazón: un indicador defectuoso de lo correcto y lo incorrecto

Por Iva May

La Biblia Cronológica de One Year®, RVR1960 (Tyndale, 2013), 10 de agosto

La sabiduría contemporánea afirma que la mejor opción en la toma de decisiones es “confiar en su corazón” o “dejar que su corazón sea su guía”. Este punto de vista es tan incorrecto como perverso. ¿Por qué? Porque el corazón y sus pensamientos son defectuosos. El corazón es como la puesta del sol, incapaz de disipar la oscuridad mientras el sol se hunde bajo el horizonte. La verdad es como el sol naciente al amanecer que disipa la oscuridad de la noche. No se puede confiar en el corazón para discernir el bien y el mal.

Desde antes del diluvio, la gente ha seguido los dictámenes  de sus corazones: “Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal” (Génesis 6: 5) Como resultado, “Y se corrompió la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia.” (6:11). Por lo tanto, Dios inundó la tierra y destruyó todos los seres vivos que respiraban fuera del arca de Noé.

La situación no es diferente en los días de Jeremías,

   – “Mas esto les mandé, diciendo: Escuchad mi voz, y seré a vosotros por Dios, y vosotros me seréis por pueblo; y andad en todo camino que os mande, para que os vaya bien. Y no oyeron ni inclinaron su oído; antes caminaron en sus propios consejos, en la dureza de su corazón malvado, y fueron hacia atrás y no hacia adelante.” (Jer. 7: 23-24)
   – “Dijo Jehová: Porque dejaron mi ley, la cual di delante de ellos, y no obedecieron a mi voz, ni caminaron conforme a ella; antes se fueron tras la imaginación de su corazón” (9: 13-14 )
    “Porque solemnemente protesté a vuestros padres el día que les hice subir de la tierra de Egipto, amonestándoles desde temprano y sin cesar hasta el día de hoy, diciendo: Oíd mi voz. Pero no oyeron, ni inclinaron su oído, antes se fueron cada uno tras la imaginación de su malvado corazón.” (11: 7-8).
  –  “Este pueblo malo, que no quiere oír mis palabras, que anda en las imaginaciones de su corazón, y que va en pos de dioses ajenos para servirles, y para postrarse ante ellos. . . ” (13:10).
  –  Jeremías incluso había declarado esta verdad inequívocamente: “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?” (17: 9)

Dios ha provisto un medidor externo que es confiable y sin defectos: Su Palabra. Y Jeremías lo ha internalizado: “Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón; porque tu nombre se invocó sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos.” (15:16). El rechazo de Judá de la Palabra de Dios, sin embargo, los ha dejado con la sabiduría nacida de un corazón oscuro: “Los sabios se avergonzaron, se espantaron y fueron consternados; he aquí que aborrecieron la palabra de Jehová; ¿y qué sabiduría tienen? (8: 9).

La verdad es el sol que se levanta en el horizonte del tiempo y disipa la oscuridad del pecado que reside en el corazón.

 Jesús condena a aquellos con corazones oscuros, ”Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.” (Jn. 3: 19-21).

Jeremías consumió la palabra de Dios. Como el sol al amanecer, entró en su corazón e iluminó su camino. La palabra corrigió su corazón defectuoso y conquistó su testaruda voluntad para poder seguir a Dios.

Preguntas de la lectura cronológica de la Biblia de hoy (Jer. 16-18; 35):

    ¿Qué aprenderá Judá acerca del Señor como resultado de su cautiverio?


    Moisés le presenta a Israel dos opciones: obedecer y experimentar la bendición, o desobedecer y experimentar la maldición. Jeremías usa esta bendición y maldición para mostrar la sabiduría de Dios en Jeremías 17: 5-10.

 ¿Por qué empienza con la maldición en lugar de la bendición? 

¿Qué dice Jeremías acerca de sí mismo que lo coloca en la categoría de bendición?

 En el mensaje de Moisés a Israel antes de su entrada en Canaán, les recuerda que descansen en sábado (Ex. 35: 1-2). Lamentablemente, Jeremías señala que no pudieron guardar el sábado. ¿Cómo ve el Señor su desobediencia? (Jer.18: 15-17)
 

   ¿Qué ejemplo usa Jeremías para demostrar obediencia? ¿Qué revela esta ilustración sobre Israel?

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