Fuera lo viejo, bienvenido lo nuevo

La Biblia Cronológica de One Year®, RVR1960 (Tyndale, 2013), 22 de mayo

Los muebles hechos para el Tabernáculo de Reunión por los artesanos bajo el liderazgo de Moisés tienen casi quinientos años y probablemente están un poco destartalados cuando Salomón construye el templo. Un nuevo templo requiere nuevos muebles.

Por lo tanto, Salomón encarga a Hiram de Tire la construcción y decoración de muebles nuevos, además de un pilar para colocarse a cada lado de la entrada del Templo. Cada pilar se llama: Jaquín, el nombre de la columna sur, significa “Él establece”, y Boaz, el nombre de la columna norte, significa “En Él está la fuerza”. Las columnas en la entrada del Templo atestiguan la seguridad prometida de Dios y la fortaleza para Israel mientras lo siga y le obedezcan. Además, Hiram construye algunos muebles de bronce:

  • Diez carros ornamentados adornados por los sacerdotes.
  • Una fuente de bronce para lavarse que empequeñece por completo la fuente utilizada por los sacerdotes en el tabernáculo.
  • Diez estaciones de trabajo con cuencas de agua estacionadas en la parte superior, donde los sacerdotes deben preparar la ofrenda.

Hiram crea otros muebles de oro:

  • Calderos, paletas y cuencos
  • El altar
  • La tabla para el pan de la preposición.
  • El candelero de oro
  • Cantaros, despabiladeras, tazas,  cucharones y incensarios.
  • Los quiciales de las puertas de la casa de adentro, del lugar santísimo y los de las puertas del templo.

Esta historia se asemeja a la declaración de Jesús con respecto a las nuevas pieles de vino: “Les dijo también una parábola: Nadie corta un pedazo de un vestido nuevo y lo pone en un vestido viejo; pues si lo hace, no solamente rompe el nuevo, sino que el remiendo sacado de él no armoniza con el viejo. Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo romperá los odres y se derramará, y los odres se perderán. Mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar; y lo uno y lo otro se conservan. Y ninguno que beba del añejo, quiere luego el nuevo; porque dice: El añejo es mejor” (Lucas. 5:36-39). 

El tamaño, la belleza y la permanencia del templo requieren muebles grandes y ornamentados. Este templo y su mobiliario durarán casi 400 años.

Esta historia revela una serie de verdades sobre lo temporal y lo eterno, lo viejo y lo nuevo:

  • Nada construido en el tiempo dura para la eternidad.
  • Nada que lleve el nombre del SEÑOR debe ser de segunda clase.
  • Reemplazar lo gastado por lo nuevo es práctico, pero también requiere renunciar a lo viejo.

Preguntas de la lectura bíblica cronológica de hoy (1 Reyes 7: 1-51; 2 Crónicas 3:15 – 4:22):

Salomón pasa siete años construyendo el templo y trece años construyendo su propia casa. ¿Qué revela esto sobre la casa que él construye?

¿Qué patrón utiliza Hiram para crear los nuevos muebles? ¿Qué revela esto sobre el diseño que Dios le dio a Moisés en el desierto?

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