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Evidencia Falsa versus la Verdad

Por Iva May, 17 de enero del 2021 Traducido por Rocío López

Los hermanos de José le presentan a Jacob pruebas falsas de la muerte de José: su abrigo destrozado, su sangre seca y sus caras desconcertadas. Jacob ve  las tres evidencias y concluye que José está muerto. Jacob cree una mentira basada en pruebas falsas, y algo dentro de él muere.

Veintidós años más tarde, sus hijos regresan de su segundo viaje a Egipto con la buena noticia de que José está vivo. Al principio, Jacob se niega a creer la verdad (por la evidencia falsa que antes había sido tan convincente) hasta que ve los carros que José ha enviado para llevarlo a Egipto. Su espíritu revive. Jacob tiene un brillo en sus ojos, un salto en sus pasos, y esperanza en su corazón mientras levanta a su familia y se dirige a Egipto.

En el camino, Jacob se detiene en Beerseba y ofrece sacrificios al Dios de su padre Isaac, por primera vez en veintidós años. Dios también le habla por primera vez en veintidós años: “Yo soy Dios, el Dios de tu padre; no temas de descender a Egipto, porque allí yo haré de ti una gran nación. Yo descenderé contigo a Egipto, y yo también te haré volver; y la mano de José cerrará tus ojos” (Gn 46:3-4)

Varias verdades emergen de esta historia:

  • Así como los hijos de Jacob usan pruebas falsas para engañar a su padre, así el padre de las mentiras usa pruebas falsas para engañar a las personas. Los abrigos rotos de las circunstancias,  las relaciones rotas y la sangre seca de los sueños, las esperanzas y los planes convencen a muchos de que Dios ha terminado con ellos.
  • Algo muere dentro de aquellos que creen evidencia falsa. La desesperanza, la desesperación, la depresión y la amargura se asientan durante años. Sólo la verdad los libera.
  • Jacob oye a Dios hablarle una vez que la mentira es revelada por la luz de la verdad. El creer evidencias falsas sobre Dios, sobre sí mismo, su familia y sus circunstancias cierra el corazón de Jacob hacia Dios. Una vez que se abre la verdad, nuevamente ofrece sacrificios al Señor, y Dios le habla.
  • Las cosas nunca son como aparecen. La esperanza, por lo tanto, no puede basarse en las circunstancias ni en las personas, sino en el Dios vivo. El salmista capta esto cuando dice: “Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes. Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová.  (Salmo 27: 13-14).

Preguntas de la lectura de hoy (Génesis 45: 16-47: 27):

¿Qué le revela Dios a Jacob con respecto al viaje a Egipto, la tierra de Canaán y su presencia?

¿Qué ha aprendido Jacob sobre Dios a lo largo de su vida?

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Fracaso Redimido

Por Iva May, 16 de enero del 2021 Traducido por Rocío López

Las últimas palabras que escuchó José antes de ser vendido a una banda de comerciantes fueron las del hijo de Lea, Judá. La idea de Judá era vender a José a los comerciantes ismaelitas: “Entonces Judá dijo a sus hermanos: ¿Qué provecho hay en que matemos a nuestro hermano y encubramos su muerte? Venid, y vendámosle a los ismaelitas, y no sea nuestra mano sobre él; porque él es nuestro hermano, nuestra propia carne. Y sus hermanos convinieron con él.” (Gn. 37: 26-27). Misión cumplida. Sin hermano, no se cumplirían sus sueños, y no se inclinarían ante el hijo favorito. Sin hermano, no más favoritismo de su padre.

Los veintidós años que transcurrieron entre la decisión traicionera de Judá  y sus hermanos de vender a José en Egipto le enseñaron a Judá una o dos cosas sobre el dolor y la amargura:

  • Aquellos que operan con  déficit de amor de un padre a menudo atacan por celos a aquellos que conocen el excedente amor de un padre.
  • La amargura endurece a las personas; inflige un daño a los demás. Experimentar una pérdida similar, sin embargo, suaviza los corazones y trae la redención.

Fue a  Judá, cuyos dos hijos, Er y Onan, fueron “eliminados” por el Señor debido a su maldad (38: 6-10).

Fue Judá quien se volvió viudo (38:12).

Fue Judá quien experimentó una tremenda angustia. Judá ahora entiende el dolor que se produce por la pérdida de un hijo.

Es Judá quien se ofrece voluntariamente para asumir la responsabilidad total de Benjamín: “Entonces Judá dijo a Israel su padre: Envía al joven conmigo, y nos levantaremos e iremos, a fin de que vivamos y no muramos nosotros, y tú, y nuestros niños. Yo te respondo por él; a mí me pedirás cuenta. Si yo no te lo vuelvo a traer, y si no lo pongo delante de ti, seré para ti el culpable para siempre.” (43:8-9).

Judá sabe de primera mano lo que es perder, no uno,  sino dos hijos. Por lo tanto, busca ahorrarle a su padre la segunda pérdida de un hijo, Benjamín. “Te ruego, por tanto, que quede ahora tu siervo en lugar del joven por siervo de mi señor, y que el joven vaya con sus hermanos. Porque ¿cómo volveré yo a mi padre sin el joven? No podré, por no ver el mal que sobrevendrá a mi padre.” (44: 33-34).

Ahora está listo para renunciar a su propia vida a favor de la vida de su hermano menor.

Esta historia es especialmente significativa en un mundo donde las familias rotas se han convertido en la norma. La rivalidad entre hermanos es lo suficientemente desafiante sin las complicaciones de relaciones adicionales. Esta familia mixta, como las de nuestros días, era un semillero para el dolor, los celos y la amargura. Los creyentes que han crecido en este tipo de hogares no tienen que operar con un déficit de amor, sino por un excedente de amor.

Tenemos un Padre en el cielo que es perfecto, que ama perfectamente y que da a las personas sin esperanza otra oportunidad.

Preguntas de la lectura de hoy (Génesis 42:1 – 45:15)

¿Cómo revela el Señor la deshonestidad de los hermanos en sus tratos anteriores con José? ¿Qué revela esto acerca de Dios?

¿Qué revela la conversación frente a José sobre Rubén?

¿Qué revelan las pruebas de José a sus hermanos con respecto a sus hermanos?

¿Cómo han madurado todos los hermanos (incluido José) durante los años transcurridos entre su traición y su traslado a Egipto?

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Entrenamiento Gerencial

Por Iva May, 15 de enero del 2021 Traducido por Rocío López

José es el undécimo hijo en una casa grande, que debe haber requerido algún tipo de administración para alimentar, vestir y cuidar. La supervisión del extenso rebaño de su padre absorbió todo su tiempo y el de sus hermanos. Poco sabe José que su experiencia en la infancia constituye la base de toda una vida de administración.

José aprovecha lo mejor de sus circunstancias cuando es comprado por Potifar, el capitán de la guardia. Simplemente hace lo que mejor sabe hacer. Él dirige. Él administra con la conciencia de la presencia de Dios. Y lo hace bien, tanto que Potifar lo promueve como supervisor de su casa y todo lo que tiene.

Al igual que Sara, Rebeca y Raquel, José tiene buenos genes. Su forma y apariencia hermosa captan el ojo lujurioso de la esposa de Potifar (¡un puma real!). José se encuentra en la cárcel tras ser acusado falsamente de intento de violación. José vuelve a hacer lo que mejor sabe hacer, se las arregla. Sus habilidades de organización (y la presencia del Señor) lo promueven como supervisor de la prisión. Durante su mandato, dos de los sirvientes de Faraón son encarcelados y comparten los sueños que tienen con José. Él interpreta con precisión los sueños de ambos hombres; un hombre es restaurado a su posición mientras el otro es ahorcado. Mientras tanto, José sigue haciendo lo que mejor sabe hacer. Él administra por dos años más.

El Señor interrumpe el sueño de Faraón con dos sueños inquietantes. Mistificado por estos sueños, el faraón exige una interpretación. El ex prisionero recuerda a José, y el faraón lo llama inmediatamente. José interpreta el sueño y ofrece consejos de administración. El faraón reconoce la presencia del Señor y las habilidades administrativas de José y promueve a José para supervisar la economía de Egipto durante los siguientes 14 años.

Toda la vida de José lo prepara para esta única posición que salvará a toda una generación, incluida su propia familia, del hambre masiva. ¿Quién sabía que todas estas experiencias de administración conducirían a una posición aún mayor? ¡Dios lo sabía!

Esta historia revela una serie de verdades sobre la ética de trabajo, la actitud y la providencia:

  • Una actitud correcta hacia Dios y las circunstancias adversas preparan a un hombre para hacer lo que sabe que debe hacer. Un hombre con una alta visión de Dios evalúa cada circunstancia que se presenta como una oportunidad para sobresalir para la gloria de Dios. Aparentemente, José mantuvo una actitud alegre y una fuerte ética de trabajo en cada etapa de su vida. El escritor de sabiduría une la actitud positiva del hombre con la providencia de Dios: “El corazón del hombre piensa su camino; Mas Jehová endereza sus pasos” (Proverbios 16:9).
  • Dios usa las circunstancias adversas provocadas por la mala intención de los demás (el engaño y la traición de los hermanos de José) para promover Sus propósitos redentores. El escritor de sabiduría lo dice de esta manera: “De Jehová son los pasos del hombre; ¿Cómo, pues, entenderá el hombre su camino?” (Proverbios 20:24).
  • Dios interrumpe nuestras vidas con las personas y sus problemas (el mayordomo y el panadero) para Su gloria y para el avance de Sus propósitos redentores. José tuvo que depender del Señor para interpretar los sueños de los siervos; por lo tanto, debemos confiar en el Señor para interpretar la interrupción de los demás y sus problemas en nuestras vidas.

José solo supo retrospectivamente que cada una de sus experiencias gerenciales en condiciones adversas era crucial para salvar a toda una generación de personas, incluida su propia familia.

Preguntas de la lectura de hoy (Génesis 40:1 – 41:57):

¿Qué comunica José acerca de Dios a quienes observan su vida mientras está en prisión?

José reconoció que la interpretación de los sueños pertenece al Señor; ¿Cómo interpreta el regreso del mayordomo a la casa de Faraón? ¿Cómo afecta la falta de actividad del mayordomo a favor de José, la fe de José en Dios?

¿Qué aprendió José acerca de Dios durante sus años de prisión que lo preparan para la vida en el exterior como primer ministro en Egipto?

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Disfunción Familiar y la Providencia de Dios

Por Iva May, 14 de enero del 2021 Traducido por Rocío López

José nunca tuvo una oportunidad con sus hermanos.

Cuando Jacob se prepara para encontrarse con Esaú, coloca a las sirvientas y sus hijos frente a su delegación (la posición más peligrosa), seguida por Lea y sus hijos. Y coloca a Raquel y a José más cerca de él.  (Gn. 33: 1-3). Me pregunto ¿cómo impactó esto la rivalidad entre los hermanos?

El regalo de Jacob una “túnica de muchos colores” (37: 3) para que José la usara solo aumenta la distancia entre los hermanos y distinguió a José como el hijo favorito y amado de Jacob. Entonces él tiene esos sueños con interpretaciones e implicaciones demasiado claras para dejarlas pasar. ¡Pobre chico nunca tuvo una oportunidad!

La vida les hace eso a las personas, las prepara para relaciones desafiantes y circunstancias difíciles. “PERO DIOS” (palabras grandes) transforma esos desafíos en providencia y los usa para impulsar sus propósitos redentores. Él hizo eso con José, y lo hace con su pueblo hoy.

La amargura, el odio, la traición y las represalias son solo cinceles hechos por el hombre sobre la piedra de la vida de José y la nación seminal de Israel para cumplir su promesa a Abraham: “Entonces Jehová dijo a Abram: Ten por cierto que tu descendencia morará en tierra ajena, y será esclava allí, y será oprimida cuatrocientos años. Mas también a la nación a la cual servirán, juzgaré yo; y después de esto saldrán con gran riqueza” (Gn. 15:13-14)

El favoritismo de Jacob y la traición de los hermanos de José revelan varias verdades sobre la disfunción familiar y la providencia:

  • La amargura, el odio, la traición, las represalias, la venganza, etc., aunque formadas en el corazón de la intención del mal contra el hombre, proporcionan las herramientas que usa Dios para sacar a su pueblo “con grandes posesiones”. Él toma y usa el mal que hacen los hombres para transformar a aquellos a quienes Él ama.
  • Dios no desperdicia nada, incluyendo el trato injusto, el abuso, etc. Él no los causa, pero los utiliza para sus propios propósitos de redención.
  • Se necesita toda una vida para comprender cómo Dios usa el mal que hacen los hombres para promover sus propósitos redentores. Por lo tanto, siempre es demasiado pronto para juzgar a Dios (¿por qué está permitiendo que esto suceda? ¿Por qué no interviene?) O para retener el perdón a los malhechores.

La historia de José da un ejemplo de una visión a largo plazo de la disfunción familiar y la providencia, cuando la historia continúa con “Y los madianitas lo vendieron en Egipto a Potifar, oficial de Faraón, capitán de la guardia” (Gn. 37:36). ¡Qué palabra llena de esperanza! Siempre está pasando algo más que el ojo no puede ver o que la mente no puede entender, pero que la fe en Dios puede captar.

La verdad de que “Dios usa lo que odia para realizar lo que ama” debe calentar nuestros corazones con la posibilidad de: ¿Cómo usará Dios esto en mi vida?

Preguntas de la lectura de hoy (Génesis 37:1 – 39:23; 1 Crónicas 2:3-6,8):

¿Cómo afecta la parcialidad de Jacob hacia José la relación de José con sus hermanos? (¡Pensarías que Jacob habría aprendido una o dos cosas sobre el favoritismo!)

¿Cómo alteran los sueños de José su vida y la de sus hermanos?

La narración con respecto a Judá y Tamar no puede pasarse por alto, ya que Jacob aísla a Judá de sus hermanos como aquel a través de quien Dios continuará Sus promesas redentoras (Gn. 49:10).

 ¿Cómo evita el SEÑOR la ​​indiferencia de Judá con respecto a sus futuros descendientes? ¿Qué revela esto acerca de cómo trabaja Dios?

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Un hombre del mundo, un hombre de apetitos

Por Iva May, 13 de enero del 2021

Esaú refleja al próspero hombre del mundo. Esaú es un hombre de la tierra, un hombre del mundo.

Esaú toma esposas para sí mismo de entre las cananeas y construye una nación próspera, los edomitas. Su prosperidad exige la separación de Jacob, “Porque los bienes de ellos eran muchos; y no podían habitar juntos, ni la tierra en donde moraban los podía sostener a causa de sus ganados. Y Esaú habitó en el monte de Seir; Esaú es Edom” (Gen. 36: 7- 8).

La genealogía de Esaú se lee de manera similar a la de Caín en Génesis 4.

La poligamia (apetitos carnales) caracteriza a Esaú y sus descendientes. Esaú eligió este camino a pesar de sus padres: “Y vio Esaú cómo Isaac había bendecido a Jacob, y le había enviado a Padan-aram, para tomar para sí mujer de… Vio asimismo Esaú que las hijas de Canaán parecían mal a Isaac su padre; y se fue Esaú a Ismael, y tomó para sí por mujer a Mahalat, hija de Ismael hijo de Abraham, hermana de Nebaiot, además de sus otras mujeres” (28: 6,8-9).

El nombre de Dios e invocar a Dios están notablemente ausentes en la genealogía de Esaú.

Los descendientes de Esaú producen grandes hombres, uno de los cuales es el jefe Amalec, cuyos descendientes aparecerán más adelante en la historia.

De hecho, los descendientes de Esaú producen reyes antes que Israel tenga  reyes, “Y los reyes que reinaron en la tierra de Edom, antes que reinase rey sobre los hijos de Israel” (Gn. 36:31).

La inserción de la genealogía de Esaú en la historia revela varias verdades sobre Dios y las personas:

  • Dios sigue la pista de todos los pueblos.
  • La creencia y las prácticas de un patriarca de una familia o de un grupo de personas afectan a todos sus descendientes.
  • Los hombres que viven según la carne no pueden agradar a Dios.
  • Los que viven fuera de la presencia de Dios abusan del matrimonio.

Preguntas de la lectura de hoy (Génesis 36; 1 Crónicas 1:35 – 2:2):

¿Qué causa la separación de Esaú y Jacob como grupos de personas distintas?

¿Cómo usa Dios la riqueza de Esaú para asegurar la herencia de Jacob de Canaán?

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La Prueba de Fe

Por Iva May, 12 de enero, 2021

El hombre natural por defecto toma decisiones basándose en sus experiencias pasadas y sus presentes circunstancias. Jacob se basó en ambas circunstancias mientras se preparaba para encontrarse con Esaú después de más de veinte años desde que había robado la bendición de Esaú y le había mentido a su padre.

Jacob envía mensajeros para informar a Esaú de su regreso y luego entra en pánico cuando sus mensajeros le informan que Esaú está en camino a reunirse con él: “Entonces Jacob tuvo gran temor, y se angustió; y distribuyó el pueblo que tenía consigo, y las ovejas y las vacas y los camellos, en dos campamentos. Y dijo: Si viene Esaú contra un campamento y lo ataca, el otro campamento escapará” (Gn. 32: 7-8). ¡Jacob asumió que Esaú venía a atacarlo! ¡El engaño anterior de Jacob a Esaú sin duda justificaría un ataque!

Por lo tanto, en lugar de apropiarse de las promesas que Dios le había dado, “También Jehová dijo a Jacob: Vuélvete a la tierra de tus padres, y a tu parentela, y yo estaré contigo” (31: 3 énfasis agregado), ¡Jacob entró en pánico! Los últimos veinte años, sin embargo, le han enseñado que Dios es fiel, por lo que se dirige a Dios con fe: “Y dijo Jacob: Dios de mi padre Abraham, y Dios de mi padre Isaac, Jehová, que me dijiste: Vuélvete a tu tierra y a tu parentela, y yo te haré bien” (32: 9). Jacob se humilla ante el Señor en oración y busca la intervención de Dios: “Líbrame ahora de la mano de mi hermano, de la mano de Esaú, porque le temo; no venga acaso y me hiera la madre con los hijos. Y tú has dicho: Yo te haré bien, y tu descendencia será como la arena del mar, que no se puede contar por la multitud” (32: 11-12).

Sin embargo, a la mañana siguiente, Jacob vuelve rápidamente a las viejas estrategias de operación cuando organiza una impresionante serie de regalos para Esaú. Jacob confía en los dones que tiene para que su hermano se apacigüe, en lugar de que Dios lo proteja. Dios, sin embargo,  ha ido delante de Jacob, y Esaú lo abraza con afecto.

Aunque Jacob necesita demostrar su arrepentimiento hacia su hermano por medio de regalos, sus regalos no le salvan el cuello, ¡Dios lo hace!

Esta escena revela una serie de verdades útiles sobre Dios y el desarrollo de la fe:

  • Una promesa de Dios obliga a Dios a hacer por el hombre lo que el hombre no puede hacer por sí mismo.
  • Una promesa de Dios proporciona un filtro a través del cual el hombre ve la actividad de Dios por fe, en medio de circunstancias adversas. 
  • Las pruebas generalmente siguen la recepción de las promesas de Dios. Le brindan al hombre la oportunidad de incumplir la incredulidad y actuar de manera pecaminosa o ejercer fe y confiar en que Él hará lo que Él ha prometido.

Preguntas de la lectura de hoy (Génesis 32: 1-35: 27):

¿Por qué la gente de Siquem estaba tan ansiosa por casarse con la familia de Jacob? ¿Cómo afectaría el matrimonio mixto con la gente de Siquem la promesa de Dios a Abraham?

¿Qué manda Jacob hacer a sus hijos cuando se preparan para regresar a Betel para adorar? ¿Qué tiene de importante Betel?

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Los Intrigantes y Dios


Por Iva May, 11 de enero, 2021

Las posesiones de los demás atraen a aquellos cuyos corazones están llenos de codicia.

Desde el primer día, Jacob ha deseado las posesiones de Labán: “Y sucedió que cuando Jacob vio a Raquel, la hija de Labán, el hermano de su madre, y las ovejas de Labán, el hermano de su madre, se acercó Jacob y removió la piedra de la boca del pozo. y abrevó el rebaño de Labán, el hermano de su madre “(Gen. 29:10). ¡Así comenzó el viaje de Jacob para poseer todo lo que Labán poseía!

Después de que establece el salario para ganar a Raquel,  Jacob elabora un plan para obtener los rebaños de ovejas y cabras de Labán estableciendo su salario: “Yo pasaré hoy por todo tu rebaño, poniendo aparte todas las ovejas manchadas y salpicadas de color, y todas las ovejas de color oscuro, y las manchadas y salpicadas de color entre las cabras; y esto será mi salario. ” (30:32). Luego de que Labán estuvo de acuerdo, Jacob crea estratégicamente un entorno para la reproducción de las ovejas y cabras manchadas,  y marrones. ¡Y se vuelve próspero!

La prosperidad de Jacob, a expensas de Labán, crea conflicto entre los hijos de Labán, pero Dios usa la situación y le arroja una línea salvavidas a Jacob: “También Jehová dijo a Jacob: Vuélvete a la tierra de tus padres, y a tu parentela, y yo estaré contigo.” (31: 3). La instrucción de Dios obliga a Jacob a confiar en Dios. Jacob no puede quedarse donde está, y regresar a la tierra de Canaán lo obliga a enfrentar su pasado. Dios es así. ¡Así es como Él trabaja!

Dios se aprovecha de las circunstancias adversas (tanto auto inducidas como las inducidas por otros) en las que nos encontramos. Él trabaja a través de esas circunstancias para promover el desarrollo de la fe de sus siervos y para lograr sus mayores propósitos redentores. ¡Dios no desperdicia nada!

Esta escena en la vida de Jacob ofrece una serie de verdades iluminadoras sobre cómo opera Dios:

  • Dios toma al candidato más improbable (un hombre codicioso con un corazón intrigante) y lo transforma en una persona de fe.
  • Siempre es demasiado pronto para juzgar la utilidad de una persona para Dios.
  • Dios atiende pacientemente el corazón de una persona hasta que se vuelva receptivo a su gracia y responda a sus propósitos.
  • Dios no esteriliza el pasado de una persona, sino resalta su maravillosa gracia a través de los defectos evidentes de aquellos que Él envuelve en su historia.
  • Dios permite el paso de muchos años donde las personas quedan atrapadas por sus maquinaciones antes de que Él intervenga.

Preguntas de la lectura de hoy (Génesis 30: 25-31: 55):

¿Cuáles  dos eventos hacen que Jacob considere irse de Padan Aram?

¿Cómo usa el Señor las consecuencias de los planes de Jacob para llamar su atención?

¿Qué revela esto acerca de cómo trabaja Dios?

¿Cómo protege Dios a Jacob de Labán? ¿Qué revela esto acerca de Dios?


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TDA Trastorno por Déficit de Afecto

Una profunda tristeza envuelve a Lea y ensombrece todo lo que ella hace. Ella no es amada por Jacob y todos lo saben. Del mismo modo, se produce una profunda tristeza, mes tras mes, a medida que la esterilidad se cierne sobre la vida de Raquel como una nube oscura. Todo el mundo es consciente de su carencia. Ambas mujeres viven con un déficit: Lea carece de amor y Raquel carece de hijos. Son las condiciones óptimas para la competencia. La inseguridad siempre engendra competencia.

Las mujeres compiten entre sí por valor, elogios, prominencia, amor y afecto. Con cada hijo, Lea espera experimentar el amor de Jacob. Ella quiere lo que Raquel tiene. La llegada de cada uno de los hijos de Lea le recuerda a Raquel lo único que le falta: un útero fértil. Ella quiere lo que Lea tiene.

Cada mujer sufre con un espíritu pecaminoso competitivo y un Trastorno Por Déficit De Afecto.

El amor de Jacob no es suficiente, mientras que el vientre de Raquel permanece vacío. Lea tiene lo que Raquel quiere, el afecto de sus hijos.

Una guardería completa no reemplaza el corazón vacío de las diligentes visitas nocturnas de Jacob a la tienda de Lea. Raquel posee lo que Lea quiere. Lea anhela el afecto que dan los maridos amorosos a las esposas amadas.

Cada mujer vive con una decepción continua mientras se enfocan en lo que la otra tiene. Un espíritu competitivo nace en las alas de la inseguridad. Las mujeres compensan lo que les falta (inseguridad) al centrarse en aquello en lo que sobresalen (el vientre de Lea y la belleza de Raquel).

Jacob, el hombre que huye de Dios, aun necesita más tiempo para llegar al final de sí mismo. Una bella esposa, el clamor de otras mujeres por su atención, el aumento de su familia y su riqueza son pobres sustitutos de lo que le falta a su vida. Él también tiene trastorno por déficit de afecto.

Lamentablemente, cada uno mira horizontalmente para llenar su vacío, en lugar de ver hacia arriba.

De esta historia emergen varias verdades:

  • El dolor sordo de vivir fuera del jardín del Edén afecta los corazones de hombres y mujeres. La competencia con otras mujeres es un síntoma de un problema espiritual. Una obsesión por ganar riqueza es un síntoma de un problema espiritual.
  • Estar consciente de las carencias recuerda tanto a los hombres como a las mujeres que ninguna relación o trabajo humano puede llenar el vacío heredado en los corazones de todos cuando Adán y Eva comieron del fruto prohibido.
  • La belleza exterior no puede borrar el pecado en el corazón; guarderías llenas no pueden vaciar el corazón del pecado; y el trabajo duro y la acumulación de posesiones no pueden expulsar el pecado del corazón.

Todo el mundo nace con Trastorno Por Déficit De Afecto. Algunos lo sienten más agudamente que otros. Las mujeres sustituyen la belleza personal, el amor y el afecto de esposos e hijos por el afecto de Cristo. Los hombres sustituyen a las mujeres hermosas y la construcción personal de su reino en lugar de una relación con Cristo.

Lea tiene una epifanía en el nacimiento de su cuarto hijo, Judá: “Esta vez alabaré a Jehová” (29:35). Ella descubre que ni el esposo ni los hijos, sino solo el SEÑOR, pueden darle lo que ella desea. Pablo enfatiza la belleza y la realidad del afecto de Cristo: “Por tanto, si hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable, si alguna misericordia” (Filipenses 2: 1). El Espíritu llena el anhelo de los corazones de aquellos que pertenecen a Cristo con el afecto de Cristo. Él es lo que el alma anhela.

Preguntas de la lectura de hoy (Génesis 28:6 – 30:24):

¿Cómo se presenta el Señor a Jacob, y qué promete hacer por él?

¿Cuáles dos cosas captan la atención de Jacob cuando llega al pozo en Padan Aram?

¿Qué revela esto sobre el carácter y la agenda de Jacob?

Describe las diferencias de Lea y Raquel y su relación entre ellas  con Jacob.

Describe la relación de Dios con cada hermana. ¿Qué revela esto acerca de Dios?

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Reconociendo el engaño


Isaac asume que está a punto de morir (aunque vive por muchos años más) y decide bendecir a su hijo Esaú antes de su muerte. Rebeca escucha la conversación entre Isaac y Esaú y rápidamente prepara un plan para asegurar la bendición de Esaú para Jacob.

Jacob ignora la única preocupación  que tiene después de que su madre sugiere el engaño para Isaac: “Y Jacob dijo a Rebeca su madre: He aquí, Esaú mi hermano es hombre velloso, y yo lampiño” (Gn. 27:11). -12). Su madre le dio la respuesta que realmente quería. Quería engañar a su padre; simplemente no quería ser atrapado. La preocupación  de Jacob no era de virtud, sino del método.

Isaac ignora cinco diferentes  dudas:

  1. Oído – “¿Quién eres, hijo mío?” (18). Jacob no suena como su hijo Esaú. No suena bien, pero Jacob procede de todos modos.
  2. Razonamiento: “¿Cómo es que la hallaste tan pronto, hijo mío?” (20). La caza del juego salvaje lleva tiempo, y Rebeca cocina la cabra en un tiempo récord. No suena a verdad, pero la conveniencia gobierna el día. Él debe bendecir a Esaú. Ahora.
  3. Tacto – “Acércate ahora, y te palparé, hijo mío, por si eres mi hijo Esaú o no.” (21). Esaú es peludo y Jacob es de piel suave. Se siente bien, por lo tanto,  está bien.
  4. Degustación: “Así que se la acercó y comió” (25). La comida resuelve una necesidad inmediata de hambre. El escritor de sabiduría aborda el engaño del apetito: “El hombre saciado desprecia el panal de miel; Pero al hambriento todo lo amargo es dulce.” (Proverbios 27: 7).
  5. Olfato – “Y Jacob se acercó, y le besó; y olió Isaac el olor de sus vestidos, y le bendijo, diciendo: Mira, el olor de mi hijo, como el olor del campo que Jehová ha bendecido; ” (Gén. 27:27). Debe ser verdad porque Isaac quería que fuera verdad.

Las dudas de Isaac eran la manera de Dios de llamar su atención. Su favoritismo lo cegó ante el impacto que el matrimonio de Esaú con las mujeres paganas tendría en sus descendientes, y lo endureció ante la promesa de Dios de que el hermano mayor serviría al menor (25:23). Isaac, al decidir bendecir a Esaú, viola los impulsos de sus sentidos. Y ni una sola vez consulta al Señor.

Rebeca es la única persona en esta historia que no cuestiona la situación. El matrimonio de Esaú con las mujeres paganas aflige a Rebeca, y ella toma las cosas en sus propias manos. La falta de oración caracteriza a toda la familia.

Varias verdades emergen de esta historia:

  • Una mentira puede sonar bien, sentirse bien y aun así ser totalmente una mentira.
  • La falta de oración prepara a las personas para el engaño.
  • Las personas son engañadas cuando ignoran las “banderas rojas” de su intuición, sus sentidos y su razonamiento y aun así continúan con sus planes.
  • Las cosas nunca son como parecen.
  • La maquinación y la prisa son síntomas de incredulidad.

Preguntas de la lectura de hoy (Génesis 25: 27-28: 5):

Describe el matrimonio de Isaac y Rebeca. ¿Cómo había afectado su matrimonio “tener favoritos”?

Describa la relación entre los hermanos. ¿Cuál fue la opinión de Jacob y Esaú de Dios?

¿Cómo responde Esaú al engaño de su madre y su hermano? ¿Qué te dice esto acerca de guardar rencor?

¿Qué revelan las maquinaciones o manipulaciones sobre la fe en Dios de una persona?

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Una promesa de Dios y circunstancias imposibles

La promesa de Dios a Abraham requiere un período de espera de veinticinco años. La esterilidad de la matriz impide que la pareja haga por sí misma lo que Dios había prometido hacer por ellos. El paso de veinticinco años les enseñó que una promesa de Dios es un cumplimiento de Dios.

Isaac aprendió esta verdad de su padre y madre; por lo tanto, oró a Dios y esperó veinte años para que Dios cumpliera lo que había prometido: “Y oró Isaac a Jehová por su mujer, que era estéril; y lo aceptó Jehová, y concibió Rebeca su mujer”. “Y era Isaac de edad de sesenta años cuando ella los dio a luz” (Gn. 25: 21,26).

La decisión de Dios de construir una nación a través de la matriz estéril de dos mujeres revela una serie de verdades:

  • Las promesas de Dios no requieren circunstancias fértiles o personas capaces para trabajar. Por lo tanto, las circunstancias  improbables proporcionan condiciones maduras para la actividad de Dios.
  • Una promesa de Dios le brinda al receptor la oportunidad de ver a Dios hacer lo que solo Dios puede hacer.
  • Un período de espera a menudo sigue una promesa de Dios. Prueba y fortalece la fe.

Una promesa de Dios produce lo que más agrada a Dios-fe, “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.” ( Hebreos 11: 6).

Preguntas de la lectura de hoy (Génesis 25: 1 – 26; 1 Crónicas 1: 28-34):

¿Qué vio Abraham cuando miró al hijo de Isaac, Jacob?

¿Qué revela la estadía de Isaac en el pozo Viviente-que-me-ve sobre su visión de Dios y su fe en Dios? (Gn. 16: 13-14)

¿Qué promesa hace Dios con respecto a los gemelos?

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Fe o presunción, ¿Cuál es la diferencia?

Después de casi cuarenta años de caminar con Dios, Abraham no pestañeó cuando Dios le ordena que tome a Isaac, lo lleve al monte y lo ofrezca al Señor (Gn. 22).

 Abraham ha aprendido varias verdades acerca de Dios:

  • Dios es bueno, conocible y confiable.
  • Los caminos de Dios difieren de los del hombre.
  • La fe agrada a Dios.

Abraham también aprende la diferencia entre la fe y la presunción:

Fe:

  • La fe comienza con una promesa de Dios.
  • La alegría inunda los corazones de aquellos que confían en Dios sin importar sus circunstancias.
  • La fe está centrada en Dios (Dios quiere hacer algo que trae gloria a Él mismo).
  • La fe es humilde.
  • La fe espera en Dios y se rinde a él.

Presunción:

  • La presunción comienza con un deseo personal.
  • La ira ocurre en los corazones de aquellos cuyas expectativas son frustradas.
  • La presunción está centrada en el hombre (el hombre quiere que Dios haga algo por él).
  • La presunción es arrogante y exigente.
  • La presunción dicta lo que Dios debe hacer.

Abraham responde a las instrucciones de Dios y lleva a Isaac a la montaña, creyendo que si Dios puede llevar la vida a un útero estéril, entonces puede resucitar a Isaac de entre los muertos, “pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde, en sentido figurado, también le volvió a recibir.”(Hebreos 11:19). Dios responde a la fe “como la de un niño” de Abraham e interrumpe su obediencia con Su provisión.

Abraham enseña a los creyentes de cada generación que Dios cumple las promesas que hace. Eso no es presunción. ¡Eso es fe! La vida en un vientre estéril. La vida de un heredero muerto. Sustituir con un  carnero el hijo de la promesa. Esposa para el hijo.

Una analogía moderna de la fe.

En la ley corporativa, un certificado de acciones (también conocido como una acción) es un documento legal que certifica la propiedad de un número específico de acciones (o fracciones de las mismas) en una corporación. Poseer acciones de Home Depot es poseer una parte de Home Depot. Las promesas de Dios son como certificados de acciones. Tener una promesa de Dios certifica al dueño de la actividad de Dios. Dios se obliga a cumplir al dueño de esa promesa.

Dios le dio a Abraham la promesa de un hijo, una tierra y una nación a través de la cual Él bendeciría a todas las naciones. Sesenta y cinco años más tarde, todo lo que tiene Abraham es un hijo soltero de 40 años y un lote de cementerio  en Canaán. La promesa de Dios certifica que Abraham en realidad tiene un hijo, una tierra y una gran nación, aunque solo ve un cumplimiento parcial en su vida. Tener una promesa es tener un cumplimiento total, ya sea que lo veas o no, y si ocurre en tu tiempo de vida.

Preguntas de la lectura de hoy (Génesis 21:8 – 24:67):

¿Qué le exige a Abraham la instrucción de Dios con respecto a Isaac?

¿Qué noticias recibe Abraham sobre su familia extendida después de que regresa del Monte Moriah? ¿Qué le revela esta noticia a Abraham acerca de la provisión de Dios?

¿Qué aprendió de Abraham, el siervo de Abraham, acerca de Dios que le dio audacia en la oración respecto a su misión?

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Una decisión, muchas consecuencias


Dios le da al hombre la libertad de tomar decisiones, pero las consecuencias están fuera de las manos del hombre.

Si Eva hubiera sabido que comer la fruta del árbol del conocimiento del bien y del mal le costaría la muerte de un hijo, la maldición de otro, los problemas en su matrimonio, el desalojo del jardín del Edén y la separación de Dios, ella no habría comido la fruta. Las consecuencias siempre están ocultas y llegan más tarde. Una mordida, un número sin fin de horribles consecuencias. El engaño del pecado siempre te lleva más lejos de lo que quieres ir, te mantiene más tiempo del que quieres quedarte y te cobra más de lo que quieres pagar.

Cuando Lot eligió levantar su tienda hacia las verdes llanuras de Sodoma y Gomorra, no tenía idea de que su decisión le costaría todo lo que tenía (Gn. 13: 10-11). El escritor de Hebreos advierte sobre el engaño del pecado: “Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo; antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado.” (Hebreos 3: 12-13). Un paso hacia Sodoma era un salto lejos de Dios.

Lot no tuvo un impacto justo en la ciudad de Sodoma, pero caramba, ¡Sodoma si impactó a Lot y a su familia!

La escena comienza con Lot sentado en la entrada de la ciudad. Típicamente, en la historia antigua, los líderes de la ciudad se sentaban en la puerta de la entrada para resolver disputas y dirigir los asuntos de la ciudad. Lot ve a los dos ángeles viajando de incógnito e insiste en que pasen la noche en su casa. No es mucho después de que la oscuridad se asienta sobre la ciudad que los hombres de la ciudad aparecen y exigen tener sexo con ellos. Es en este punto que el impacto de Sodoma en Lot y su familia se hace evidente:

  • Lot ofrece a sus hijas a los desviados sexuales. ¿Qué clase de padre haría eso? Los ángeles podrían defenderse, sus hijas no.
  • Aunque era residente y líder, Lot siempre fue un forastero. Los hombres de la ciudad reprochan, “Vino este extraño para habitar entre nosotros, ¿y habrá de erigirse en juez?” (19:9). Lot no es el líder de la ciudad que él había pensado.
  • Sus yernos piensan que está bromeando. De hecho, esta es probablemente la primera vez que han escuchado a Lot mencionar a “el SEÑOR”.
  • Lot es un negociador y trata de negociar los términos con los ángeles. Es un hombre impulsado por el miedo.
  • Las hijas de Lot  arman un plan enfermizo  para asegurar la continuidad del linaje de Lot. Quizás habían estado viendo una de las comedias populares de hoy en la televisión.

Un paso en la dirección equivocada llevó a todo esto. Una decisión. Muchas consecuencias. Todo para mal.

Preguntas de la lectura de hoy (Génesis 18: 1-21: 7):

¿Qué entiende Abraham acerca de Dios en la historia del diluvio, y cómo usa este entendimiento en su intercesión por Lot y Sodoma?

¿Qué asume Abraham sobre la influencia de Lot en Sodoma?

¿Qué influencia tuvo Lot sobre los ciudadanos de Sodoma?

¿Cómo se habían criado en Sodoma a las hijas de Lot?

¿Qué estrategia pecaminosa usó Abraham para protegerse mientras estaba en Gerar, y cómo le rompe Dios esa estrategia?

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Esperando en Dios

“Dijo entonces Sarai a Abram: Ya ves que Jehová me ha hecho estéril; te ruego, pues, que te llegues a mi sierva; quizá tendré hijos de ella. Y atendió Abram al ruego de Sarai” (Gn. 16: 2).

Como un bully en el patio de recreo, el paso del tiempo se pelea con aquellos que tienen una promesa de Dios: ganar por la fe o rendirse por la incredulidad. Sarai rinde su fe cuando pasan diez años de espera. Ella mira hacia abajo a su estómago envejecido y estéril y presenta un plan para asegurar un bebé de otra manera. Lamentablemente, Sarai no se da cuenta de que su problema no es el problema de Dios. ÉL no tiene problemas, solo habilidad.

Esperar en Dios requiere una fe sólida en un Dios que puede hacer mucho, mucho más de lo que podamos imaginar. Sarai quedó atrapada en el “cómo” de la situación. La incredulidad hace eso. Se basa en las limitaciones del razonamiento humano y la imaginación y ofrece lo mejor que el hombre puede producir. Sarai hizo lo mejor que pudo a través de Agar y recibió lo mejor de sus esfuerzos, a  Ismael.

Lamentablemente, Abram, como Adán con Eva, concede la acción decisiva de su esposa y las consecuencias afectan a las generaciones venideras.

Varias verdades emergen del acto de incredulidad de Sarai:

  • La forma en que Dios cumplirá su promesa es irrelevante; que Él cumplirá su promesa es todo lo que importa. Tener una promesa de Dios es tener una promesa cumplida.
  • La incredulidad es ofrecer a Dios lo mejor que el hombre puede hacer.
  • Dios no necesita la ayuda del hombre para cumplir sus promesas. De hecho, las soluciones innovadoras del hombre crean más problemas.
  • Arreglar o tratar de resolver las cosas independientemente de Dios, es incredulidad en acción.

La Biblia está repleta de historias de la intervención de Dios en nombre de aquellos que tienen una promesa de Él y lo esperan para cumplir su promesa. Deleitarse en estas historias alimenta la fe, mientras que un día, una semana,  un mes o un año pasa al siguiente.

“Ni nunca oyeron, ni oídos percibieron, ni ojo ha visto a Dios fuera de ti, que hiciese por el que en él espera” (Isaías 64: 4).

Preguntas de la lectura de hoy (Génesis 15:1 – 17:27):

¿Cómo el SEÑOR refuerza la menguante fe de Abraham con respecto a la falta de un hijo?

¿Qué información comparte el SEÑOR con Abraham sobre el futuro de su pueblo (15: 13-14)? ¿Qué requiere esta información por parte de Abraham?

¿Por qué Sarai incluye a Agar en la ecuación de la infertilidad? ¿Qué cree Agar que su embarazo hará por ella? ¿Cómo responde Sarai al embarazo de Agar?

¿Cuáles son las instrucciones de Dios para Agar después de que ella huye de su difícil y abusiva situación? ¿Qué revela esto acerca de Dios? ¿Qué nos enseña el encuentro de Agar con Dios acerca de Dios?

¿Qué hace el cambio de nombre de Abram y Sarai en su fe?

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Progenitor de una nación

Las diez generaciones que siguen al diluvio llenan la tierra con personas idólatras, incluidos los descendientes de Sem, uno de los cuales es Taré, el padre de Abraham. Josué 24: 2 llena la brecha informativa en el trasfondo de Abraham: “Y dijo Josué a todo el pueblo: Así dice Jehová, Dios de Israel: Vuestros padres habitaron antiguamente al otro lado del río, esto es, Taré, padre de Abraham y de Nacor; y servían a dioses extraños.”

Dios le habla a Abram, este hombre con raíces idólatras, y le hace una promesa tan audaz que Abram no puede cumplirla con ninguno de sus propios esfuerzos. Dios promete a Abram y Sarai, una pareja estéril, un hijo a través del cual Él construirá una nación y bendecirá a todas las familias de la tierra. Esta promesa retoma el hilo de la redención que comenzó en Génesis 3:15, donde Dios promete enviar a Uno que redimirá al hombre.

Abram cree a Dios y traslada a su familia a Canaán. Allí él edifica un altar al Señor. Inmediatamente, una hambruna pone a prueba la fe de Abram cuando golpea la tierra, y Abram huye al sur de Egipto, donde se envuelve en el egoísmo y la autoprotección, con un gran costo para Sarai. Dios interviene y la pareja regresa a Canaán inmensamente rica. Inmediatamente despues Abram regresa al altar e invoca el nombre del Señor.

 El conflicto entre sus sirvientes y los sirvientes de Lot surge y se separan, y Lot elige la mejor tierra para sí mismo (repitiendo el error de Adán y Eva de tomar una decisión basada en lo que apela al ojo y al apetito). Abram construye otro altar para el Señor.

¡Podrías decir que Abram era un hombre “de altar”! Que fue alterado (modificado). La fe en las promesas de Dios le hace eso a un hombre. Él adora a Dios, y eso trae transformación.

Lot se mete en problemas, y Abram lo rescata. Abram ha testificado de la fe en Dios a través de su obediencia a Él, pero después de conocer a Melquisedec, públicamente jura su lealtad al Señor: “Y respondió Abram al rey de Sodoma: He alzado mi mano a Jehová Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra” (Gn. 14:22).

Abram, este progenitor de un gran pueblo, enseña varias verdades acerca de Dios y de los que Él elige:

  • El pasado o la edad de un hombre no le impide conocer y ser útil para Dios.
  • Una situación imposible no impide que Dios cumpla sus promesas.

Todo lo que Dios le pide a un hombre es la simple confianza de un niño.

Preguntas de la lectura de hoy (Génesis 11:1 – 14:24):

Lea Isaías 46:9-10 y establezca el método de operación de Dios.

¿Dónde, en Génesis 1-10, Dios ha hecho promesas con respecto a su actividad futura? ¿Qué revela esto acerca de Dios y cómo Él trabaja?

¿Cómo responde Abram a las promesas de Dios? ¿De quién aprende a construir un altar?

¿Qué aprende Abram sobre sí mismo y sobre Dios mientras está en Egipto?

¿Qué es lo primero que hace Abram cuando regresa a Betel? ¿Cómo lo prepara esto para resolver el conflicto que surge entre sus sirvientes y Lot?

¿Cómo afecta la riqueza a la relación de Abram y Lot?

¿Qué les dice esta resolución acerca de Lot? ¿Acerca de Abram?

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Noe: hombre de fe, predicador de justicia


Diez generaciones y más de 2,000 años han pasado cuando Noé, descendiente de Set, vive en un escenario de violencia terrenal y casi en la corrupción total, con personas que se ahogan en el pecado. Dios se le aparece y le promete un diluvio que destruirá a todo ser viviente sobre la tierra. Él le dice a Noé que construya un arca, que la llene con dos de cada bestia inmunda y siete de cada animal limpio. Noé creyó en la veracidad de la Palabra de Dios y comenzó a construir. Durante cien años, este “pregonero de justicia” (2 Pedro 2: 5) advirtió a la gente y construyó el arca. Al terminar, las lluvias descendieron y ahogaron a todos los seres vivos fuera del arca.

Noé caminó por el camino de la fe, al igual que sus antepasados. Él entendió que la justicia viene a través de la fe, en la muerte sustitutiva del inocente, y mostró esa fe tanto antes como después del diluvio: “Y edificó Noé un altar a Jehová, y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocausto en el altar. Y percibió Jehová olor grato; y dijo Jehová en su corazón: No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud; ni volveré más a destruir todo ser viviente, como he hecho.” (Gn. 8: 20-21).

La promesa de redención y la imagen de la redención han pasado de una generación a la siguiente. El sacrificio que Noé ofreció demuestra su fe en esa promesa.

Noé predicó lo que él entendía acerca de Dios:

  • Dios es bueno, y acepta a cualquiera que venga a Él a su manera (la manera establecida en el jardín cuando Dios mató a un animal inocente para cubrir la desnudez del hombre).
  • El pecado aleja al hombre de Dios; todos los hombres son pecadores.
  • Dios hace expiación por el pecado de aquellos que vienen a Él a su manera (muerte sustitutiva), pero juzga a los que no lo hacen.

Dios sella su pacto con Noé colocando un arco iris en medio de tormentas eléctricas futuras. El arco iris le asegura a Noé y a su familia (y a nosotros) que Dios nunca más destruirá toda la vida a través de un diluvio global.

La historia se reanuda con ocho personas y la repetición de una orden: “Mas vosotros fructificad y multiplicaos; procread abundantemente en la tierra, y multiplicaos en ella.” (9: 7). ¿Los descendientes de Noé caminarán por el camino de la fe o crearán su propio camino? ¿Creerán que Dios es bueno, que su palabra es verdadera y comunicarán el carácter de Dios y sus promesas a sus descendientes?

Preguntas de la lectura de hoy (Génesis 7:1 – 10:32; I Crónicas 1:5-23):

¿Qué revela la construcción de un altar de Noé sobre su comprensión de la redención? ¿Dónde ha obtenido esa comprensión?

¿Por qué era importante que Noé viera un arco iris durante una tormenta?

¿Cómo afectó a Noé el cataclísmico diluvio?

¿Qué revelan las acciones pecaminosas de Cam hacia su padre sobre el impacto de la cultura antes del diluvio y la necesidad de redención después del diluvio?

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Dos Caminos

Un depredador estropea la belleza del jardín cuando entra al jardín. Él le habla a la mujer, no porque sea más débil, sino porque su conocimiento de las instrucciones de Dios es de segunda mano, le son comunicada por Adán. ¿Confiará en la bondad de Dios, honrará la orden autorizada designada por Dios y respetará la voluntad revelada de Dios, o actuará independientemente de su esposo y de su Dios? ¿Adán ejercerá el dominio que se le ha dado sobre cada ser viviente, incluida la serpiente? ¿Adán y Eva se apropiarán de la verdad de Dios con respecto al árbol prohibido?

La serpiente engaña a Eva. Ella elige lo que sus ojos ven y lo que su estómago desea, optando por vivir independientemente de Dios. Ni Adán ni Eva confían en la bondad de Dios y tampoco confían en la palabra de Dios para vivir sus vidas. Ellos comen la fruta prohibida. Así comienza la trama de la historia.

Las consecuencias de la vida independiente de Adán y Eva incluyen:

  • Tanto el hombre como la mujer  ahora son más conscientes de sí mismos que de Dios; se esconden de Dios.
  • Dios se enfrenta a la pareja oculta; Adán culpa a Dios, Eva culpa a la serpiente. Culpar y eludir la responsabilidad personal se convierte en una forma de vida, junto con el miedo, la vergüenza y la culpa.
  • Dios maldice a la serpiente y promete redimir al hombre.
  • Dios revela las consecuencias del pecado del hombre.
  • La pareja es expulsada del jardín, y Dios hace el primer sacrificio.

Todos somos moldeados por esta historia. El hecho de que Adán no viva por fe cuando se niega a apropiarse de la promesa de Dios trae la muerte. Dios confronta el pecado de Adán y Eva y promete un redentor. El fracaso de Adán es nuestro fracaso, y la promesa de redención de Dios es nuestra promesa que debe ser apropiada por la fe.

La historia de la Biblia continúa desarrollándose con el nacimiento de Caín y Abel.

Adán y Eva creen en Dios y enseñan a sus hijos acerca de Dios, la adoración, el pecado y la redención. Abel se acerca a Dios a la manera de Dios, ofreciendo al primogénito de su rebaño, y es aceptado; Caín actúa independientemente de Dios, buscando definir su propio camino hacia Dios y es rechazado. Dios, siempre el Divino Caballero, se acerca a Caín y le ofrece otra oportunidad, pero Caín se niega y mata a su hermano. Dios maldice a Caín, y Caín elige vivir fuera de la presencia de Dios, donde prevalece la violencia y la poligamia.

¿Qué pasa con la promesa de redención de Dios (Gén. 3:15)? Un hijo es maldito y el otro muerto. Nunca teman: una promesa hecha por Dios es una promesa cumplida por Dios. “Y conoció de nuevo Adán a su mujer, la cual dio a luz un hijo, y llamó su nombre Set: Porque Dios (dijo ella) me ha sustituido otro hijo en lugar de Abel, a quien mató Caín.” (4:25). Los descendientes de Set continúan por el camino de la fe e invocan el nombre del Señor, mientras que los descendientes de Caín ignoran a Dios y viven independientemente de Él, continuando por el camino de su propia creación.

Dos maneras de caminar se abren paso a lo largo del resto de la historia de la Biblia: caminar por la fe en las promesas de Dios, o caminar por la vista. Dios deseaba que Adán y Eva confiaran en su bondad y creyeran en su palabra. Lamentablemente, eligieron caminar por vista, y todos sus descendientes recibieron su descarga de ADN del pecado, un rostro orgulloso y un espíritu independiente. Sin embargo, Dios trazó otro camino por el que los hombres pueden caminar: el camino de la fe y la redención. Abel creyó a Dios, vivió de acuerdo a su fe y fue aceptado por Dios. Caín creyó a su manera y vivió su consecuencia, fuera de la presencia de Dios.

Las instrucciones de Dios antes de la caída requerían que el hombre creyera que Dios es bueno y que su palabra es verdadera. Las promesas de Dios después de la caída exigieron lo mismo. Pocos confían en la Palabra de Dios y en su bondad. La mayoría no lo hacen, y permanecen bajo la maldición de Caín y en el camino de Caín.

Pregunta de la lectura de hoy (Génesis 4 – 6:1-22; 1 Crónicas 1:1-4):

Describa la diferencia entre la vida de los descendientes de Caín y Set y lo que esto revela acerca de aquellos que viven a la luz de la promesa de la redención y aquellos que no lo hacen.

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¡Que comience la historia!

La historia de Dios comienza con Dios revelando ideas cruciales sobre su poder y su persona:

  • Dios habla y la nada se vuelve sustancial y el caos se ordena.
  • Dios evalúa lo que crea, lo nombra y afirma su bondad.
  • Dios permite la reproducción de la vida al crear tanto madurez (plantas, árboles y animales) como potencial (semilla). Él crea cosas maduras y también cosas frescas.
  • Dios crea sistemas y los mantiene unidos.
  • Dios establece parámetros para toda la creación. Incluso para hombre.
  • Dios forma al hombre del polvo y comparte su vida con él.
  • Dios se anticipa a todas las necesidades del hombre, incluso antes de que el hombre exista.
  • Dios establece una jerarquía de autoridad al dar al hombre el dominio, y al instruirlo con respecto a los dos árboles y al crear a su contraparte, la mujer.
  • El hombre y la mujer tienen todo lo que necesitan. Tienen un Dios que habla, que crea, que se anticipa a todas sus necesidades y que camina con ellos.

La creación de los cielos y la tierra revela la grandeza, la sabiduría, el poder y la bondad de Dios.

La prohibición dada con respecto a cierto árbol; “Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.” (Gn. 2: 16-17), re direcciona la historia de Dios al hombre. Esta prohibición requiere fe en los atributos revelados de Dios y el ejercicio del autocontrol del hombre.

En lugar de apropiarse de la palabra de Dios con respecto al árbol prohibido, Adán y Eva escuchan la voz de la serpiente, que cuestiona la bondad de Dios y la veracidad de la palabra de Dios, y comen el fruto del árbol. Mueren espiritualmente y son expulsados ​​del jardín, para que no coman del árbol de la vida y vivan eternamente condenados.

Dios responde al pecado de la pareja dando una promesa de redención y una imagen de la redención:

La promesa de redención: “Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.” (Gn. 3:15). Algún día, Uno vendría y recuperaría lo que perdió en el jardín del Edén.

La imagen de la redención: “Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió.” (Gn. 3:21). Un animal inocente, algo que Dios había considerado “muy bueno”, debió morir para cubrir la desnudez de la pareja culpable.

Tanto la promesa como la imagen de la redención requieren que la pareja camine por  fe en la promesa de Dios y vivan a la luz de la imagen de la redención: creer que Dios es bueno y que su palabra es verdadera. Y, deben enseñar esas dos verdades a la siguiente generación.

Preguntas de la lectura de hoy (Génesis 1:1 – 3:24):

¿Qué comunican los diversos sistemas creados por Dios durante los primeros seis días de la creación acerca de Dios? ¿Sobre el mundo en el que vivimos?

¿Qué revela la creación del jardín del Edén acerca de Dios al primer hombre y a la primera mujer?

¿Qué pasó con el dominio que Dios quería que el hombre tuviera en el jardín? (Vea Mateo 4:8-9)

¿Qué revelan las promesas posteriores a la caída sobre la redención, sobre la naturaleza de Dios y las necesidades del hombre?

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Sujeta libros bíblicos

Por Iva May

La Biblia Cronológica de One Year®, RVR1960 (Tyndale, 2013), 31 de diciembre

Los dos últimos capítulos del Libro de la Revelación de Jesucristo reflejan los dos primeros capítulos en Génesis. Estos cuatro capítulos sujetan los libros de toda la historia de la Biblia.

Al principio, Dios caminaba con el hombre en un hermoso jardín, en lo fresco del día. Al final, Dios habita nuevamente con su pueblo: “He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios.” (Apoc. 21:3).

Al principio y al final no hay serpiente, ni pecado, muerte ni maldición: “Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.” (21:4).

La paz en el jardín del Edén se rompió cuando la serpiente entró en el jardín para provocar la rebelión del hombre y apoderarse de su herencia. Dios prometió que un Redentor de la simiente de la mujer aplastaría la cabeza de la serpiente. Dios hizo el primer sacrificio para cubrir la desnudez del hombre. Adán y Eva creyeron la promesa de redención de Dios, vivieron a la luz de la imagen de la redención y les enseñaron a sus hijos a seguir su ejemplo. Uno creyó; el otro no. Desde entonces, dos tipos de personas han llenado la tierra: los que escuchan y responden a la promesa de Dios y el cumplimiento de la redención que le costó a su Hijo, y los que se niegan a creer. Jesús se refiere a estos dos grupos como la puerta angosta con el camino angosto, y la puerta ancha y el camino ancho: “Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.” (Mateo 7: 13-14).

La historia entre el principio y el final narra la vida de los pocos que han entrado en la puerta estrecha, que han creído en la bondad de Dios y sus promesas y han vivido de acorde a ellas, y de los muchos que han elegido la puerta ancha y el camino ancho y han vivido en consecuencia. Los nombres de los creyentes están escritos en el Libro de la Vida.

La historia registra el cumplimiento de la promesa de redención de Dios y todas las diversas imágenes de redención en la persona de Jesucristo. La historia concluye con un juicio final sobre la serpiente, sus demonios y los de la puerta ancha y el camino ancho: los incrédulos.

Isaías resume el papel de las profecías a lo largo de la historia de la Biblia: “Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí, que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero” (Is. 46: 9-10).

¡Qué historia! Dios ha cumplido todas las promesas que ha hecho, las relacionadas con la redención y las del juicio.

Esta historia, sin embargo, difiere de todas las otras historias que concluyen con un final. Ésta termina con un nuevo comienzo para el hombre, donde todas las cosas se hacen nuevas.

Preguntas de la lectura cronológica de la Biblia de hoy (Ap. 19:1 – 22:21):

Describe los resultados de la batalla final y el juicio final.

¿Con qué advertencia concluye el Libro de la Revelación? ¿Qué revela esto sobre el contenido del libro?

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Las siete bendiciones del libro de la revelación


Por Iva May 

La Biblia Cronológica de One Year®, RVR1960 (Tyndale, 2013), 30 de diciembre

Siete es el número de perfección, y el Libro de Apocalipsis contiene siete bendiciones:

  • “Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca.” (Apocalipsis 1: 3). El leer, escuchar y retener la Palabra de Dios hacen que el corazón de Dios se atraiga a él.
  • “Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen.” (14:13). El descanso llega a los que mueren en el Señor. Todo lo que hicieron “en el Señor” será recompensado.
  • “He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza.” (16:15). La vigilancia y el autocontrol caracterizan a los que siguen a Cristo. Viven con la conciencia de que su venida es inminente.
  • “Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero.” (19: 9). Desde la caída, Dios ha decidido poseer un pueblo para sí mismo. Ese día llegará, cuando se unirán por toda la eternidad.
  • “Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.” (20:6). La resurrección y el reinado siguen a la muerte. Por lo tanto, no se debe temer a la muerte.
  • “¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro.” (22:7). Los seguidores de Cristo viven a la luz del cumplimiento de las profecías que se encuentran en Apocalipsis.
  • “Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad.” (22:14). La obediencia caracteriza las vidas de los seguidores de Cristo.

La “bendición” en el mundo de hoy se ha diluido para significar la posesión de cosas costosas y relaciones enriquecedoras. Sin embargo, el uso que hace la Biblia de la palabra bendición siempre se refiere a la vitalidad espiritual y a la realidad espiritual.

La palabra bendición significa poseer el favor de Dios, ese estado de estar marcado por la plenitud de Dios. Aquellos que son bendecidos son aquellos que llevan el favor de Dios y contienen la plenitud de Dios. La revelación conecta esta bendición con la alfabetización bíblica, con la muerte, con la vigilancia en la vida, con los llamados a la cena de las bodas del Cordero, con la esperanza de la resurrección y el reinado con Cristo por mil años, y con la obediencia.

La bendición es el estado de favor divino al que responde el hombre. Su impartición tiene una correlación con la actividad del hombre. Las siete bendiciones en el Apocalipsis se basan en la relación que Dios inicia y a la que el hombre responde.

Preguntas para la lectura cronológica de la Biblia de hoy (Apocalipsis 15:1 – 18:24):

¿Cómo responde la gente al intenso calor de la cuarta copa  y la oscuridad de la quinta? ¿Qué revela esto sobre las personas?

¿Qué advertencia se da entre la sexta y última copa, y a quién se le da la advertencia?

¿Cómo se describe la gran ciudad de Babilonia, y por qué se lamenta su caída?

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Vencedores

Por Iva May

La Biblia Cronológica de One Year®, RVR1960 (Tyndale, 2013), 29 de diciembre


“Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte.” (Apocalipsis 12:11).

El apóstol Juan describe a los creyentes como vencedores en I Juan (2:13; 4: 4; 5: 4-5) y en Apocalipsis (2: 7, 11, 17; 26; 3: 5, 12, 21; 12:11) Los creyentes vencen en la batalla contra el pecado y el yo, en la batalla con el pensamiento y el sistema del mundo, y en la batalla contra el enemigo.

Los seguidores de Cristo tienen un enemigo real y poderoso, pero no quedan indefensos contra sus ataques acusatorios. Debido a que la semilla de una mujer (Génesis 3:15) ha aplastado la cabeza de la serpiente, y porque los creyentes están en Él, ellos vencieron (obtuvieron lo mejor, obtuvieron la superioridad sobre) el enemigo. La victoria de Cristo debe ser apropiada para ser experimentada. La pasividad en la vida cristiana conduce a la derrota.

La victoria se obtiene al apropiarse del arma triple descrita por Juan: “Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte” (Apo. 12:11 )

  • La sangre de Jesucristo es poderosa y debe ser apropiada y proclamada; La muerte de Cristo ha ganado la victoria. Como dice el himno: “¿Qué puede lavar mi pecado? Nada más que la sangre de Jesús. ¿Qué me puede hacer completo de nuevo? Nada más que la sangre de Jesús. ¡Oh, precioso es el flujo que me pone blanca como la nieve! Ninguna otra fuente que conozco. Nada más que la sangre de Jesús.” Cristo vino a morir para vencer el pecado, la muerte y al diablo. El creyente simplemente se apropia de la victoria que Cristo obtuvo para él.
  • Un audaz testimonio personal debe ser verbalizado. Hay algo poderoso en verbalizar lo que Cristo ha hecho por ti. Un audaz testimonio, como un ariete en los muros del castillo, daña el dominio que Satanás tiene sobre el hombre caído. Enciende la fe e ilumina la oscuridad.
  • Se debe vivir una vida consagrada de autocontrol y abnegación. Los cristianos mimados no están preparados para enfrentar dificultades, actividad demoníaca o la muerte. Soldados disciplinados se preparan valientemente para morir por su causa. La retirada y la derrota no son una opción. Los creyentes deben consagrarse al Señor en cada área de sus vidas.


¿Qué palabra define tu relación con el pecado, con el mundo y con el enemigo: “vencedor” o “debilucho espiritual”? Vencedor es una característica marcada de los individuos y las iglesias consagradas al Señor Jesucristo.

Preguntas de la lectura cronológica de la Biblia de hoy (Ap. 11:1 – 14:20):

Describa el papel desempeñado por los dos testigos en el capítulo 11. ¿Qué revela su trato sobre la naturaleza humana?

Describa la actividad del diablo en el capítulo 12. Compare su actividad con la del Hijo del Hombre en el capítulo 14.

¿Cuál es la designación principal dada a Jesús en el libro de Apocalipsis?

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No hay tribus perdidas

Por Iva May

La Biblia Cronológica de One Year®, RVR1960 (Tyndale, 2013), 28 de diciembre


Dios le prometió a Abraham que lo convertiría en una gran nación y que a través de su simiente bendeciría a todas las familias de la tierra (Génesis 12:3). La historia de la Biblia rastrea a los descendientes de Abraham, con especial énfasis en su bisnieto Judá, a través de quien Siloh vendría. Israel se convirtió en una gran nación estando en cautiverio al servicio de los egipcios. Dios los trajó de vuelta a la tierra prometida a los patriarcas. Los bendice siempre que obedezcan y retira su bendición cuando desobedecen. Finalmente, los asirios tomaron cautivos a diez tribus y fueron dispersadas. Más tarde, las tribus de Judá y de Benjamín fueron tomadas cautivas por los babilonios. Se les permitió regresar 70 años después para reconstruir su templo y la ciudad de Jerusalén. La mayoría de los judíos, sin embargo, permanecieron en Babilonia.

Cuatrocientos años después, Jesús entró en la vida judía en Belén, fue presentado en Jerusalén (donde fue reconocido y acogido por Ana de la tribu de Aser), y comienzó su ministerio público en Caná. Los discípulos de Jesús fueron judíos de varias tribus y, más tarde, la iglesia en Jerusalén fue compuesta por creyentes judíos. La persecución disminuyó la conversión judía, y la iglesia se vuelvió mayormente gentil. Sin embargo, un pequeño grupo de judíos ha confesado y seguido a Jesucristo durante los últimos dos milenios.

El Libro de Apocalipsis nos asegura que Dios no ha olvidado a Israel, las doce tribus: “Y oí el número de los sellados: ciento cuarenta y cuatro mil sellados de todas las tribus de los hijos de Israel.” (Ap. 7: 4). Deben permanecer ilesos. Los nombres de las doce tribus aparecerán en las doce puertas de la gran ciudad, la ciudad santa de Jerusalén: “Tenía un muro grande y alto con doce puertas; y en las puertas, doce ángeles, y nombres inscritos, que son los de las doce tribus de los hijos de Israel” (21:12).

El apóstol Juan ve la respuesta de la oración de Pablo con respecto a Israel: “Hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para salvación.” (Rom. 10:1). Pablo estaba seguro de que Dios no había desechado a Israel: “Digo, pues: ¿Ha desechado Dios a su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín.” (Rom.11: 1-2). Pablo entendió que el rechazo de Israel de su Mesías no era definitivo, por lo que oró por ellos. ¡Y Juan vio la respuesta a esa oración!

Este sellamiento de las doce tribus y la preservación de sus nombres ofrece una serie de verdades:

  • Dios cumple fielmente cada promesa que hace.
  • Aquellos que oran de acuerdo con las promesas de Dios pueden no ver la respuesta de Dios en su vida. Su enfoque no está en el cumplimiento, sino en la promesa y el Prometedor.

Preguntas de la lectura cronológica de la Biblia de hoy (Ap. 7:1 – 10:11):

¿Qué interrumpe la actividad del cielo y provoca treinta minutos de silencio?

Describe cómo Dios desmantela la tierra a través de las plagas anunciadas por las trompetas.

¿Por qué el ángel no le permite a Juan registrar las cosas que pronuncian los siete truenos?

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Iglesias con personalidades y problemas

Por Iva May 

La Biblia Cronológica de One Year®, RVR1960 (Tyndale, 2013), 27 de diciembre


“Al ángel de la iglesia de Éfeso… Esmirna… Pérgamo… Tiatira… Sardis… Filadelfia… Laodicea” (Apocalipsis 2: 1; 2: 8; 2:12; 2 : 18; 3: 1; 3: 7; 3:14.)

Las iglesias vienen en todas las formas y tamaños y, como las personas, tienen sus propias personalidades. Las iglesias generalmente toman las personalidades de sus líderes:

  • Pastores amigables dirigen iglesias amigas
  • Los pastores legalistas que comunican reglas y regulaciones; dirigen iglesias legalistas
  • Los líderes evangelísticos enseñan a su pueblo a convertirse en iglesias evangelísticas
  • Los pastores teológicamente liberales llevan a sus iglesias a volverse liberales
  • Los líderes reformados llevan a sus iglesias a reformarse en su teología
  • Pastores generosos, llevan a sus congregaciones a ser iglesias generosas
  • Los pastores financieramente responsables levantan iglesias financieramente responsables
  • Los pastores con mentalidad misionera dirigen iglesias con mentalidad misionera
  • Los pastores de oración llevan a su gente a convertirse en iglesias de oración.


Tu iglesia tiene una personalidad. ¿Cómo describirías a tu pastor y a tu iglesia?

Las iglesias también tienen problemas, al igual que las siete iglesias mencionadas en Apocalipsis 2-3. Las iglesias y los líderes, como los del siglo primero, algún día responderán a Jesucristo por su influencia en este mundo.

Ira del Cordero

“Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero” (6:16).

Estamos tan acostumbrados a escuchar la canción de la infancia, “Jesús me ama, esto lo sé, porque la Biblia me lo dice”, que a menudo no pensamos en Jesús como un Cordero de ira. Aquellos que han nacido de nuevo nunca conocerán la ira del Cordero.

Apocalipsis presenta a Jesucristo como un Rey Soberano que un día mostrará ira hacia los pecadores no arrepentidos. Durante la Gran Tribulación, los pecadores buscarán agujeros para esconderse de la ira del Cordero.

La revelación conforta y aterroriza. Los seguidores de Cristo escaparán de la ira del Cordero, pero muchos de los que compran las “rebajas después de Navidad” no escaparán de la ira del Cordero. El escenario del mundo se está preparando, y todos los jugadores están ensayando sus roles mientras esperan el sonido de la trompeta y el telón de apertura de la escena final de este mundo. Es real y es terrible.

Al igual que Noé en la antigüedad, debemos advertir a nuestras familias, a nuestros vecinos y a los que están lejos de nosotros. Debemos decirles a todos los que podamos.

Preguntas de la lectura cronológica de la Biblia de hoy (Apocalipsis 3:1 – 6:17):

¿Cómo difieren los mensajes a las iglesias de Sardis, Filadelfia y Laodicea? ¿Cómo se revela Jesús a cada una de las iglesias? ¿Qué revela esto acerca de las iglesias y sus necesidades espirituales?

¿Cuál fue el propósito de la invitación de Juan para ver la escena celestial?


¿Qué vio Juan que lo hizo llorar? ¿Qué papel juega el Cordero en el cielo?

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Nunca se es demasiado viejo para Dios

Por Iva May

La Biblia Cronológica de One Year®, RVR1960 (Tyndale, 2013), 26 de diciembre

El apóstol Juan es un anciano (92 años) que vive como prisionero en una colonia penal cuando su vida se ve interrumpida por una voz y una revelación. Él testifica: “Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta que decía: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último… Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo.” (1:10, 12).

El lector debe hacer una pausa y reflexionar sobre cómo fue para Juan escuchar la voz de Jesús y ver su ser glorificado después del paso de tantos años. Ya no estaba rodeado de sus compañeros, después de haberlos sobrevivido, Juan debe haberse sentido solo en la isla de Patmos, olvidado y demasiado viejo para hacer algo bueno por alguien. Quizás incluso se sintió contento con su legado; su relato evangélico ofrece una enseñanza fascinante sobre la deidad de Jesús, y su epístola escrita para asegurar a los creyentes de la vida eterna del primer siglo (1 Juan 5:13) fue ampliamente leída en todas las iglesias. Poco sabía él que este Día del Señor le daría a Juan su legado final.

Esta escena ofrece una serie de verdades sobre los santos ancianos:

  • La edad tiene poco que ver con la utilidad para Dios; por lo tanto, siempre es demasiado pronto para ceder ante la desesperación. El mejor legado de uno puede ocurrir en los últimos años.
  • Ninguna persona es demasiado vieja para experimentar a Cristo de una manera nueva.
  • Aunque Juan es abandonado y olvidado por el hombre, Dios nunca abandona a los suyos.
  • Experimentar a Dios es algo continúo durante toda la vida. Nadie nunca aterriza espiritualmente; por lo tanto, la fidelidad hasta el final es recompensada con la muerte y dando paso a la presencia misma del Señor.
  • Estar en el Espíritu a una hora designada (el día del Señor) preparó a Juan para recibir la revelación de Cristo; por lo tanto, la adoración prepara a los que pertenecen a Cristo para que lo escuchen él.
  • Juan no tenía idea cuando despertó esa mañana que ese día sería diferente a todos los días anteriores; él eligió adorar al Señor como siempre. La fidelidad en las circunstancias y años de la vida prepara a los seguidores de Cristo para una mayor iluminación.
  • Los seguidores de Cristo más jóvenes deben honrar y respetar a los santos ancianos en medio de ellos. Ellos tienen una historia rica en intimidad con Dios; por lo tanto, los creyentes más jóvenes deben tratar a los santos mayores con respeto.
  • Nunca desprecies a los santos que viven en circunstancias difíciles (Juan había sido hervido en aceite y abandonado en una colonia penal en una isla), ya que pueden experimentar a Dios de formas desconocidas para ti.


Preguntas de la lectura cronológica de la Biblia de hoy (Judas; Apocalipsis 1:1 – 2:29):

¿Cuáles ejemplos del Antiguo Testamento usa Judas para describir a los falsos maestros? ¿Qué ejemplos usa de la naturaleza? ¿Qué caracteriza a los falsos maestros?


¿Cómo describe Juan a Jesús en los versículos iniciales dirigidos a las siete iglesias?


Juan vio a Jesús por última vez cuando ascendió al cielo. ¿Cómo difiere esta visión de Cristo en el Apocalipsis de su última visión de Cristo?

¿Qué diferentes descripciones de sí mismo ofrece Jesús a las iglesias en Éfeso, Esmirna, Pérgamo y Tiatira?

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Nacido de Dios

Por Iva May 

La Biblia Cronológica de One Year®, RVR1960 (Tyndale, 2013), 25 de diciembre


En 1 Juan, el apóstol Juan se refiere al seguidor del Señor Jesucristo como “nacido de Dios”:

  • “Todo aquel que practica la justicia es nacido de Él” (2:29)
  • “El que ha nacido de Dios no peca” (3: 9)
  • “No puede pecar, porque ha nacido de Dios” (3: 9)
  • “Todo el que ama es nacido de Dios y conoce a Dios” (4: 7)
  • “El que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios” (5: 1)
  • “Porque todo el que es nacido de Dios vence al mundo” (5: 4)
  • “Sabemos que el que es nacido de Dios no peca” (5:18)
  • “El que ha nacido de Dios se guarda, y el impío no lo toca” (5:18)

Juan escribe esta epístola en respuesta a la falsa enseñanza y a los “profesores” engañados (aquellos que proclaman creer en Cristo pero cuyas vidas son una contradicción a sus afirmaciones) en la iglesia primitiva. Muchos afirman el nuevo nacimiento, pero carecen de pruebas corroborantes de tal nacimiento.

En el Evangelio de Juan, Juan registra la conversación entre Jesús y Nicodemo, donde Jesús le dice a Nicodemo que “el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.” (Juan 3: 3). (¡Las personas religiosas también necesitan nacer de nuevo!) Jesús deja en claro que este nacimiento es causado por el Espíritu. Cada persona entra en este mundo “nacido de la carne”, separado de Dios y desprovisto del Espíritu de Dios (gracias a la caída de Adán y Eva), y debe nacer del Espíritu de Dios para “ver el reino de Dios”. Jesús lo deja claro: “Debes nacer de nuevo”. (Juan 3: 1-8)

De vuelta a la primera epístola de Juan. Describe a los creyentes como aquellos que tienen “su simiente” (3: 9). Los que han nacido del Espíritu comparten el ADN de Dios. Debido a que Dios es Luz (1: 5), Dios es justo (2:29, 3: 7), y Dios es amor (4: 8), los “nacidos de Dios” desearán caminar en la luz, actuar en justicia, y amar a los demás, y tendrán el poder para hacerlo.

Es por eso que Juan exclama: “¡Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios!” (3: 1). Qué amor en verdad, que nosotros, los hijos de Dios nacidos de nuevo, tengamos vida de Dios viviendo en nuestros espíritus produciendo semejanza paterna.

Preguntas de la lectura cronológica de la Biblia de hoy (1 Juan 4:7 – 5:21; 2 Juan; 3 Juan):

¿Qué enseña la epístola de Juan sobre el diablo, sobre el diablo y el creyente, y sobre el diablo y aquellos que no han entrado en una relación con Jesucristo?

¿Qué característica distintiva usa Juan para describir a los creyentes en 2 Juan? ¿Cómo se describen los engañadores?

Describe la diferencia entre Diótrefes y Demetrio en 3 Juan. ¿Qué revela esta comparación sobre los motivos de los falsos maestros y el carácter del liderazgo espiritual genuino?

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Hacer reclamos fraudulentos

Por Iva May

La Biblia Cronológica de One Year®, RVR1960 (Tyndale, 2013), 24 de diciembre


Una persona fraudulenta es aquella que engaña a otros para beneficio personal. Los fraudulentos espirituales son aquellos que se autoproclaman espirituales pero se engañan a sí mismos.

Al final del primer siglo, el apóstol Juan escribe una carta para confrontar y exponer a aquellos que hacen afirmaciones espirituales fraudulentas. Señala cinco de estas afirmaciones y ofrece una verificación de la realidad correspondiente:

“Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad” (1 Juan 1: 6). La gente hace todo tipo de afirmaciones, pero la evidencia valida la verdad. No es lo que una persona proclama, sino lo que es real, lo que importa: “pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.” (1:7). Hablar y caminar son pistas paralelas en las que corre la vida. Uno no puede contradecir al otro.

“Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros” (1:8). Muchos afirman la bondad personal al negar el pecado o redefinir su pecado como defectos, trastornos, adicciones, etc. Juan declara, sin embargo, que solo el pecado confesado es perdonado: “Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y para limpiarnos de toda maldad” (1: 9).


“Si decimos que no hemos pecado, le hacemos mentiroso y su palabra no está en nosotros” (1:10). En su mejor día, cada persona peca por omisión o comisión; negar la pecaminosidad es negar la necesidad de Jesucristo como Salvador. Juan declara que solo aquellos que reconocen y aceptan su pecado aprecian la defensa que Cristo ofrece: “si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.” (2: 1-2).


“El que dice: “Lo conozco” y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él” (2: 4). Ningún hombre que llama a Jesús “Señor” se rebela continuamente contra él. Si Él es Señor, entonces Él es obedecido. Juan señala: “Por esto sabemos que estamos en Él. El que dice que permanece en Él, debe andar como él anduvo” (2: 5-6). La continua desobediencia desaprueba el señorío. La prueba del señorío brilla a través del comportamiento de uno, porque “porque las tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya alumbra.” (2: 8).


El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas. El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo. (2: 9-10). La luz y la oscuridad son opuestos; por lo tanto, aquellos que dicen que caminan en la luz pero odian a sus hermanos son engañados acerca de su estado espiritual; Todavía están en la oscuridad espiritual.

Cuando el personal médico llega a la escena de un accidente, no solicitan un certificado de nacimiento para determinar la vida. Examinan el cuerpo buscando vida; verifican los signos vitales. Del mismo modo, Juan pone el dedo en el pulso de la vida de una persona para detectar la vida espiritual. No importa si el cuerpo tiene un certificado de nacimiento; el cuerpo debe exhibir los signos vitales de la respiración y un corazón que late. Sin signos vitales, sin vida.

Preguntas de la lectura cronológica de la Biblia de hoy (1 Juan 1:1 – 4:6):

¿Qué establece Juan acerca de la persona de Cristo?

Haz una lista de las verdades sobre el malvado contenidas en la epístola de Juan.

¿Qué da Juan como la prueba principal para discernir falsos maestros?